jueves, 5 de septiembre de 2019

dora y la ciudad perdida

Las críticas que llegaron de Dora y la Ciudad Perdida, repleta basicamente porque no era un disney ni un e-dreams contendieron en positivar la pelicula  y se esta empezando  demostrarlo en la taquilla. No olvidemos que cuando se anunció el proyecto basado en la caricatura Dora, La Exploradora y se mostró la primera imagen de Isabela Moner como el personaje, no se ahorraron varias  dudas sobre el proyecto. Dirigida por James Bobin, director de Los Muppets y Alicia: A Través del Espejo - la película ha encontrado la simpatía del nucleo familiar no sólo por entregar una divertida aventura sino por ser un guion que se ha entrelazado muy bien con la historia del personaje, aunque a diferencia de su material original destinado a la audiencia infantil, la película está encaminada a tambien un público principalmente adolescente.
La trama sigue a Dora (Moner) que, tras haber pasado la mayor parte de su vida explorando la jungla junto a sus padres, así que nada podía prepararla para la aventura más peligrosa de su vida: el instituto. Junto con su mejor amigo, el mono Botas, su primo Diego (Jeffrey Wahlberg), un divertido habitante de la selva (Eugenio Derbez), Dora debe lanzarse a una aventura para salvar a sus padres (Eva Longoria y Michael Peña) y resolver el misterio de una ciudad perdida.
 Dora y la Ciudad Perdida ha pasado la prueba como película familiar, de hecho, para algunos, el largometraje es mejor que el show animado, principalmente por la interpretación de Isabela Moner y la personalidad que le ha dado al personaje ya que podemos verla como una auténtica exploradora que no se echa para atrás a pesar de los peligros. Un elenco mayoritariamente latino, en este sentido, los expertos han destacado que no hay una perspectiva anglosajona en cuanto al diseño de los personajes ni de la trama, lo cual les da la oportunidad de que sean fieles a la cultura latina, logrando que tengan empatía con el público.Cierto que la trama se desarrolla con demasiada facilidad, mientras que los personajes nunca son desafiados realmente, por otro lado, también acusan que las secuencias no son imaginativas.

martes, 3 de septiembre de 2019

LA NOCHE DE L AS DOS LUNAS


El actor venezolano Miguel Ferrari presenta su segundo largometraje como director tras su debut con Azul y no tan rosa. La historia en esta ocasión trata de las vivencias y decisiones de una mujer que decide someterse a una inseminación artificial. El procedimiento tiene éxito, pero al tiempo se entera de que por culpa de una negligencia médica le fue implantado el embrión de otra pareja.
La propuesta de La noche de las dos lunas ahonda a través de un tema cotidiano en una conflictiva maraña de implicaciones legales, morales y emocionales. No es un camino fácil, particularmente por la irrupción de la pareja que cree tener el derecho moral de proclamar la custodia de su hijo. Pero lejos de recurrir al enfrentamiento constante y directo entre a sus personajes, en su mayor parte Ferrari se centra en las perspectivas individuales del conflicto, no solamente de Federica, la protagonista, sino también de su propia madre, de Fabiola y Alonso, la pareja afectada, o de Ubaldo, el amigo gay de Federica que le dona su semen.
Y pese al plausible debate moral —no así el recorrido legal, que desde el principio es nulo— que generaría esta premisa, lo cierto es que el enfoque de la película es más bien puramente emocional. Se centra en las consecuencias que tiene conocer esto para sus personajes, cómo la protagonista se aferra al hijo que está gestando en su vientre, cómo la pareja sufre una crisis a consecuencia del choque brusco con sus expectativas, particularmente sabiendo que su embrión está creciendo dentro de otra persona. Y en último término, su propósito es el de aceptar y ensalzar la maternidad, posicionándose de manera clara y subrayando que el vínculo entre madre e hijo se forma poco a poco y no depende de la carga genética. Algo de ello hay también en la conversación respecto de la familia adoptiva de Alonso, y es lo que al final sus personajes entienden y aceptan.
Complementando este enfoque emocional, que se aleja del tono aséptico por el que optan muchas otras obras que tratan temas sociales mundanos, está una fotografía, en la que la importancia de los colores es manifiesta y que utiliza encuadres muy cuidados para generar una atmósfera a veces idílica, a veces cruda, pero siempre en un estilo más poético que puramente expositivo. Es un film que fluye con un ritmo propio y su estética está medida para que funcione.
. Esos intentos torpes se traducen en diálogos que parecen sentencias, como si los personajes estuvieran en un duelo verbal del que los espectadores tenemos que declarar un vencedor. Cinta sincera, pero  que pùede resultar efectista, forma de buscar la complicidad del espectador es demasiado facilona, resultado a través del guión y de lo que dicen sus personajes, y traiciona con ello una de las virtudes de la película que es la de crear conflictos individuales. Pese a que se toma su tiempo mostrando sus emociones, Ferrari sabe por dónde quiere llevar su mensaje, y
Es una película sólida, demasiado tozuda en dejar claro su mensaje, social, cuidando en la parte tecnica pero con
calidad y sobre todo hay sensibilidad que podría llevarse a mejorar con un guión que equilibrado cauterice las emociones que retrata.

lunes, 2 de septiembre de 2019

el hotel a orillas del rio

Las películas de Hong Sang-soo no son clasificables de momento poruqe van de un extremo a otro del arco de generos. Por un lado, un cine de calidad pero artesano( 'Ahora sí, antes no' 2015),otras mas surrealistas y proclive a que dada uno la acabe como pueda con finales abiertos, como (Lo tuyo y tú' (2016), 'Haewon, hija de nadie 2013) 'El hotel a orillas del río', seria la primera podría situarse en un punto intermedio entre ambos grupos. Parte de su acción transcurre en el establecimiento del título, situado junto al río Han. Allí convergen dos historias, aunque solo de forma tangencial. Ko Young-wan (Ki Joo-bong), un poeta célebre que aprovecha la oferta de un admirador para quedarse gratis en el hotel. Llama a sus hijos, Byung-soo (Yu Jan-sang) y Kyung-soo (Kwon Hae-hyo), para que se reúnan con él allí porque presiente que va a morir. Cuando aparecen, no queda claro si esos se sienten felices de estar en compañía, y si Young-wan en realidad quiere que estén allí. La relación de los hermanos no tarda en revelarse como una  competencia por la aprobación del padre; ninguno de ellos lo ha visto en años, y ambos tienen un resentimiento que no pueden controlar.Con sutileza, Hong va desvelando los miedos de que se parezcan al hombre que los abandonó a ellos y a su madre, y que sus problemas con las mujeres estén causados por una maldición heredada de él.  Sang-hee (Kim Min-hee) está utilizando el hotel para superar una depresión, la suya causada mayormente por una ruptura reciente. También ella, ha llamado a alguien para que le haga compañía, en su caso una mujer (Song Seon-mi) que quizá sea su hermana o quizá simplemente una amiga íntima. Las dos pasan la mayor parte del tiempo echándose a dormir la siesta. En 24 horas, estos cinco personajes se cruzan y a veces en paralelo, envueltos en un paisaje helado que tambien les hiela  el alma. Este film debería resultar familiar a todo aquel cinefilo que tenga cierto conocimiento de la filmografía de Hong: mesas sucias,   botellas vacías, el clima gélido, los largos planos puntuados por 'zooms' y los apuntes autobiográficos. El cine del coreano —especialmente desde que empezó a hacer ficciones de bajo presupuesto a toda velocidad, la película da la impresión de ser una obra imprevista y casi improvisada, cuando en realidad está dotada de gran perspicacia psicológica. Y en ella encontramos casi todo aquello por lo que la obra de su autor es aclamada: sus novedosas reflexiones sobre la confusión y la falta de comunicación; los desencuentros y las situaciones incómodas de los personajes imperfectos que nunca estan felices ni con ellos mismos.Y, sin embargo, el film tiene su personalidad.Es menos compleja, comprime toda la  accion en unas pocas horas, y por una vez no utiliza la elipsis. como nunca antes en su carrera habia utlilizado la hilaridad  para desdramatizar la obra, incluso para invocar a la muerte.—, a película asimismo no es representativa del gusto habitual de Hong por los huecos narrativos y las elipsis. Y, quizá como nunca antes en su carrera, aquí las risas van de la mano —a menudo generando ambigüedad y hasta conflicto— de una invocación a la muerte. Sí, el relato está impregnado de la ironía, esta si habitual en HONG. Se podra decir que el cine coreano era portador y denuncia de la soledad de su pueblo, de sus traiciones y de su fracaso colectivo segun se mire. El hotel esta melancolico mirando el rio pasar, llevandose con el toda la angustia resumida en unas pocas habitaciones. Y a pesar de toas las risas flota en el aire de un hotel fluvial, una gran tristeza

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sábado, 31 de agosto de 2019

Anna

Explica Luc Besson, con pelos y señales la transicion de una joven rusa, de una model en futuro agente dobles de la KGB. El caso puede ser veridico, y la accion es siempre acotada. No asi la parte de contenido de las personas excepto la otra vez valida Helen Mirren, en esta ocasion directora del espionaje sovietico que conoce todas las cloacas de Rusia , como si fuera russa de verdad.Ella conduce el hilo  de los secundarios que siempre en estos films de entretenimiento es una ayuda. Con el estilo Besson por bandera y sin dejar ni un silencio en la accion. nos vende otra Nikita, que no mira el restaurante donde va y mata rivales a pares. Saltamos de 1985 a 1990 con tanta facilidad de NuevaYork a Paris y de Paris a Milan o viceversa de la misma manera que en la  pantalla aparece la poblacion y la fecha. La guerra fria, calentada por Sasha Luss, (heredera de Scarlett), Luke Evans, Y Cillian Murphy

viernes, 30 de agosto de 2019

una intima conviccion

Si es inocente, Jacques Viguier sufrió una de las grandes injusticias de este siglo, un caso policial y judicial apasionante. Su mujer desapareció sin dejar rastro y él fue acusado de asesinato. Absuelto en el juicio por falta de pruebas, la apelación del fiscal lo lleva a revivir el horror. Justo ahí sitúa el debutante Antoine Raimbault, director y guionista, su punto de partida. Cabe augurarle un gran futuro, porque la película se vive como un suspiro y se antoja difícil conseguir más de los actores. El caso lo abrio la fiscalia de Tolosa
un año despues. En Francia desaparecen cada año 40000 personas  de las cuales, el 25% desaparece para siempre.El film tiene suspense. Y partir de aqui desde el personaje principal Nora, figura inventada que  no existio, se converte en detectiva privada. Tampoco es aventurado definir al cineasta como valiente: con un caso redondo, decide que los protagonistas no son Viguier, ni su abogado (excelente Olivier Gourmet). Tampoco el juez ni el amante de la desaparecida. El peso recae sobre un personaje inventado, una mujer que vive el primer proceso y decide ayudar para evitar el desastre en el segundo. Marina Foïs se deja la piel, entre una detective y una psicologa.


El resultado de esa elección del Raimbault guionista marca la película: le da un interés que quizá ya tenía sin el añadido y a la vez crea un enorme desequilibrio. Una narración trabajada. El espectador no tendrá quejas. La cinta ilumina algunas sutilezas de la Justicia, nos mantiene en guardia contra la opinión pública y recuerda lo frágil que es la reputación (y la vida entera) de una persona.

stuber express

Un abismo cultural separa este cine ,es mas"cine"la sala" que la pantalla. Con deferencias insalvable con aquel cine, aquellas peliculas de Tony  Curtis o Gene WILDER, son irrepetibles y se nos da un cine "comico" recalentado en las  gasolineras. Ni una  cara bonita puede salvar la desagradable funcion. Y la bella Kumal Nanjiani poniendo la clase para hacer reir, estando muy apunto de quemarse.La diferencia de modos de interpretar  crea una tension que acaba siendo buena para la quimica que no puede con el giro inutil de guion ni con reiterativa repeticion de los gags.

martes, 27 de agosto de 2019

Infierno bajo el agua/Crawl

pelicula inutil que confronta cocodrilos con humanos, no por aventura sino como confrontacion psicologica y terapia de choque. Entre la casa abndonada dondese refugian nuestros protagonistas y una gasolinera de enfrente, navegan mas que caminan dos señores caimanes de afilada El padre e hija que se refugian en la casa perseguidos por un huracan.El ritmo al que el huracan somete al film no da tiempo a recordar ni Moby Dick ni Tiburon. El film esta promovido por Sam Raimi despues del bajon el 2013 que une voluntades con Aja, que dada vez aumenta el volumen  de sus bestias, Hemos pasado de  Pirañas, y los ojos de los tiburones y las colinas, olvida qe el color de los ojos del cocodrilo son amarillos a esta lectura mas tecnica. Después de que un huracán de categoría 5 devastase su pueblo en Florida, Haley desoye a las autoridades y trata de buscar a su desaparecido padre. Le encontrará encerrado y herido en el entresuelo de su casa, sin embargo, en ese momento la tormenta comienza a arreciar y ambos quedan atrapados mientras sube el nivel del agua poco a poco. Pronto descubrirán que esta subida es el menor de sus problemas y que tienen en la casa unos nuevos vecinos de dientes largos: unos enormes caimanes. Desde hace un par de años el terror veraniego viene más de la mano de los escualos que de las casas encantadas, los demonios y los seres de otros mundos. Películas como Infierno azul (2016), A 47 metros (2017), Megalodón (2018) y ahora A 47 metros 2 (2019) han retomado la mala fama de los tiburones blancos que injustamente inauguró Steven Spielberg en 1975 con Tiburón. Por lo general, muchas de estas películas pasadas de tiburones han aportado bastante poco en términos de suspense, forma o trama. Infierno bajo el agua, no obstante, tiene la virtud de combinar el cine de catástrofes naturales con el de criaturas marinas amenazantes, aunque en este caso concreto hablamos de cocodrilos, rama del terror menos frecuente que la de tiburones aunque con buenos ejemplos como El territorio de la bestia (2007) o La bestia bajo el asfalto, clásico de la serie B. El suspense se mantiene a lo largo del metraje gracias a la veteranía de dos personas que saben lo que están haciendo, su productor, Sam Raimi (director y creador de la trilogía Posesión infernal, abanderada del mejor cine de terror de bajo presupuesto) y su director, el francés Alexandre Aja, responsable detrás de las cámaras en Piraña 3D (2010) y sobre todo de Las colinas tienen ojos (2006). La película está protagonizada por Kaya Scodelario (de la trilogía distópica El corredor del laberinto) y Barry Pepper (Salvar al soldado Ryan).

domingo, 25 de agosto de 2019

chicos buenos

Con una adolescencia acelerada por circumtancias x se entra mas rapido en la s redes sociales y el porno. Partiendo de que uno de los tres ha de dar en la fiesta del beso de fin de curso un beso en la boca a la chica que le  toca para bailar, se reune con sus dos amigos y empiezan el curso acelerado, aqui es cuando se pierde la peli. porque desaprovecha los ingeniosos gags que salen de la situacion, no introduce ningun elemento educativo, y requiere al espectador de haga su propio formulario.
 O sea nosotros nos reimos y ellos los chicos pasando. Valores morales aparte, una película de este contenido no podia dejar pasar la situacion conservadora del mundo, la confusion que crean con algunos para jugar genericamente, Jacob Tremblay, Brady Noon, Molly Gordon y Keith L Williams.
El film combina muy bien la mala leche de sus dialogos con un truco comun esconder un tono de mal gusto que pasaria muchas censuras conservadoras.Hasta al final no consigue llenar a sus principales personajes de contenido. Solo les reimos las gracias. Clasificada R,  en este pais habria  un sido un 3R

la casa de verano/ les estivants

Desde que comenzó su carrera como cineasta, Valeria Bruni Tedeschi ha configurado cada una de sus películas como una especie de exorcismo personal. Los elementos autobiográficos son la base de sus historias, en las que, a través de sus avatares personales, sus romances y sus rupturas, nos adentramos en su espacio más íntimo en el que laten sus inseguridades, su sentimiento de culpa por pertenecer a una clase privilegiada y también el dolor y la muerte relacionada con el fallecimiento de su hermano, plasmado en su anterior obra.
En esta ocasión, la cineasta vuelve a autoanalizarse para escarbar en la trastienda de su familia disfuncional, decadente y repleta de neurosis para configurar un microcosmos que parece sacado de una obra de Chéjov, con discurso de clases incluido y una reflexión sobre la crisis de identidad. Valeria muestra una especial habilidad para combinar la ligereza con la gravedad, lo luminoso con una insondable oscuridad emocional, lo cotidiano con la más absoluta extravagancia y la lucidez instantánea con las miserias ancestrales que reconcomen a los personajes. Una obra excéntrica, repleta de humor e inteligencia, pero también de dolor y crueldad, de desorientación vital y vacío existencial.

el cocinero de los ultimos deseos

Tiene el film  de Yogiro Takita (Oscar 2008 por Despedidas) la importancia de que no solo el chico protagonista tiene un don único desde que nació: con solo probar una vez un plato es capaz de elaborarlo. Parte fantastica del film. Tambien hace una belica reconstruccion de la invasion japonesa a Manchuria durante la segunda guerra mundial que define como las gastaban los japoneses. al mismo tiempo es interesante la investigacion del caso inicial que lleva a la la familia en la investigacion de unas recetas. No solo es una pelicula de platos del emperador, sino que estos platos deben servir para unir a los pueblos. Se investiga la vez una construccion historica a traves de los datos del personage del que tambien se buscan sus origenes. Para ello el guion se divide en tres partes,la Manchuria de la guerra, la formacion de la Manchuria que querian todos los vecinos y finalmente los resultados de los años 70.Pero también es excesivamente perfeccionista y debido a ello tiene que cerrar su restaurante. Desde entonces cocina por encargo y ha perdido la pasión por su trabajo. Un día, recibe la extraña petición de recrear un gigantesco banquete del siglo pasado. Para ello tiene que descubrir una famosa receta que el chef Yamagata cocinaba en la región china de Manchuria en la década de 1930. El cocinero de los últimos deseos es una de las últimas películas del director japonés Yôjirô Takita. En esta ocasión, la trama (basada en una novela del escritor Keiichi Tanaka) se estructura en torno a distintos flashbacks para recrear tanto la vida del chef Mitsuru Sasaki a comienzos de este siglo como la de Naotaro Yamagata en la década de 1930 en Manchuria, región china que en 1931 fue invadida por los japoneses, quienes instauraron allí un estado títere que duró hasta finales de la Segunda Guerra Mundial. Por tanto, la cinta es mucho más que una película sobre el apasionante mundo de la cocina, pues además es una historia de traición y amores épicos. El actor protagonista es Kazunari Ninomiya (Cartas desde Iwo Jima), también conocido por su faceta como cantante en la boy band Arashi.