jueves, 27 de abril de 2017

Stephan Zweig adios a Europa

Por fin un filme de cierta profundidad psicológica, con emotividad incluida apesar de sus moralinas imprescindibles en todo film alemán, su proximidad al crecimiento de los nacionalismos y los movimientos de masas de nuestros dias. Sueña Maria Schrader en una Europa sin pasaportes, mas por su elocuencia en la direccion del film,con el firme pulso que lo conduce y con unas imagenes que narran todo por si solas.Como la del comedor o la del espejo final donde resume todo el filme con una notoria elegancia. Renuncia a la narracion consecutiva de echos que suele presidir todo biopic para , dando saltos, centrarnos las cosas mas utiles para la comprension del continente que habitamos. Zweig se suicido el 1942 y con pertinentes elipses contarnos, sus notas , sus documentos su relacion con la secretaria, con quien se casaria. Su mujer oficial, entrevistas, ensayos, conferencias, van jalonando la vida del filosofo.  Escritor, biógrafo y activista social, Stefan Zweig era un intelectual austríaco y judío que se vio obligado a abandonar su país ante la amenaza del régimen nazi. En su huida, se refugiaría en París, primero, para posteriormente trasladarse a Londres, desde donde partiría hasta Sudamérica en un intento por alejarse de la cruda realidad que le atemorizaba en Europa. Ya en Brasil, el miedo a que el nazismo se extendiera por todo el mundo pudo con él, hasta el punto de que en 1942 se quitó la vida. Uno de los personajes más irrepetibles del siglo XX, la vida del intelectual austríaco Stefan Zweig da el salto a la gran pantalla de la mano de la actriz y realizadora Maria Schrader (Liebesleben), que escribe y dirige este biopic sobre un literato que, entre los años 20 y 30 se convirtió, junto a Thomas Mann, en el autor en alemán más importante de su tiempo. Schrader se acerca desde una perspectiva rigurosa no exenta de sensualidad a la figura de Zweig a través de seis episodios que abarcan desde su primera visita a Brasil hasta su triste fallecimiento, pasando por los aciagos años de huida del régimen nazi. Josef Hader (Das ewige Leben) se pone en la piel del genio alemán en Stefan Zweig: Adiós a Europa, film en el que también participan Tómas Lemarquis (X-Men: Apocalipsis), Barbara Sukowa (El mundo abandonado) y Matthias Brandt.

miércoles, 26 de abril de 2017

Rio arriba/En amont du fleuve

Este documental de un rio de Marion Hansel nos cuenta como nace la amistad alrededor de una hoguera entre dos hombres  en su plena madurez y que el rio arriba protege en su humeda intimidad. Personajes parecidos que buscan al padre en este rio croata y de cuyos respectivos tienen diferentes opiniones y razones de su muerte.  Descubre mas esta especie de documental silencioso y de miradas y pensamientos que la propia historia que acaban, segun el rio, hermanastros. A bordo de un pequeño barco, Homer y Joé, ambos en la quinta de los cincuenta, remontan los ríos de Croacia a través de las cascadas. Hasta la reciente muerte de su padre, ninguno de ellos sabía de la existencia del otro. Ahora, sin embargo, son medio hermanos. Durante la travesía, conocen a Sean, un enigmático aventurero que se les une en el viaje. Dos hermanos, hijos del mismo padre pero no de la misma madre, se conocen cuando realizan juntos un viaje fluvial por Croacia a la búsqueda del lugar donde el padre ha sido hallado muerto. Como todas las películas de la realizadora belga Marion Hansel, la anécdota inicial no llega a plasmarse. El relato se centra en ese viaje de aparente conocimiento, pero es mejor el carácter físico del mismo, inmenso Sergi Lopez, replicante Oliver Gourmet, los hombres en silencio en la inmensidad de la geología croata, hasta que encuentran a Sean, John Lynch, que despeja todas sus incógnitas sobre el padre muerto y su destino.

la alta sociedad

El cine sin casi dialogos lo ppodriamos definir como casi mudo.  En un proceso que conceriamos como el cine pintura, que tambien es muda. Caso siempre menos quiza "el Grito". Y aqui cuenta tambien el esfuerzo de los actores por narrar sin decir. Pero el silencio, tampien puede no tener ni pizca de gracia. Y es el caso. Querian presentar no la lucha de clases desde el origen burgués o no de sus protagonistas. Elemento también difícil de reconocer. Como tampoco es posible establear el posicionamiento del director Bruno  Dumont en el proceso de fagocitacion de unas clases sociales por otras.  Con la carga de su pronunciación de la región Nord Asde Calais, Dumon parte de su por otro lado exitosa serie para alcanzar estos 122 minutos. Definitivamente este director no tiene mucha vis cómica.  En el verano de 1910 varios turistas han desaparecido mientras descansaban en la costa. Para esclarecer este suceso, los inspectores Machin y Malfon coinciden en el que el origen de todo podría estar en la bahía de Slack, un lugar en el que conviven granjeros y pescadores de ostras con la acaudalada familia Van Peteghem. Los estilos de vida de unos y otros serán puestos a prueba cuando Ma Loute, un joven hijo de un disparatado clan de pescadores, y Billie, hija de los Van Peteghem, se enamoren. Después de El pequeño Quinquin, el director Bruno Dumont vuelve a la comedia absurda con este film ambientado a principios del siglo XX que sigue las aventuras y desventuras de los habitantes de la región de la bahía de Slack, muy cercana a la localidad natal del realizador. En la cinta, cuya historia de amor y una serie de misteriosas desapariciones se terminan convirtiendo en el eje central de la trama, Dumont se esfuerza por encontrar el lado cómico a cada situación, ofreciendo al espectador momentos de verdadero humor absurdo en los que, sin embargo, se filtran el crecimiento de la burguesía y la lucha de clases propios de la época. Para dar vida a la película, el realizador se apoya en un reparto formado por actores amateur y profesionales contrastados del cine francés como Juliette Binoche (Ghost in the Shell: El alma de la máquina), Fabrice Luchini (El juez) y Valeria Bruni Tedeschi.


martes, 25 de abril de 2017

Kale Pothi, un pueblo de

Convido avui a les pagines del meu blog al critic i company de Federacio Tariq, amb motiu del magnific com sempre, comentari que ha fet de la pel.lícula, pero sobretot perqué aquest cap de setmana ha finalitzat el rodatge del seu segon curt. enhorabona!!

En tiempo de generalidades, en que el viaje del héroe y sus proezas son sólo sorprendentes por ampulosas, en que la fuerza subyuga la maña y en que (casi) toda sala de exhibición se construye mirando a una Meca en perenne crisis creativa, oxigenar la mirada con paisajes remotos y tempos parsimoniosos se antoja necesario para almas inquietas y vistas cansadas. Por fortuna, no es excepcional que, mínimo una por semana, aparezcan en los cines propuestas que hacen de la globalización un concepto menos grave.

Es el caso de “Kalo Pothi, un pueblo de Nepal”, película que llega directamente del donde reza el título y que, evidentemente, se postula como uno de los estrenos cinematográficos más exóticos del año. Indiferentemente de su calidad –que la tiene– y capacidad de trascender como obra artística –que lo hace–, su llegada a nuestros cines es positiva en tanto que retrato genuino de realidades radicalmente lejanas, de un país que, como todo lo que nos es ajeno, conocemos, muy probablemente, a través de interlocutores contaminados o contaminantes. El cine, en ese sentido, es un extraordinario embajador, capaz de dar la vuelta al mundo sin ver su mensaje empañado ni tergiversado, e inherentemente ilustrativo.


La ópera prima de Min Bahadur Bham tiene, ante nuestros ojos, esa virtud. Sus intérpretes no lo son y en sus lugares no hay rastro de cartón piedra; menos aún CGI. La impostura brilla por su ausencia.  Sin embargo, inconforme con su autoconsciente singularidad –el cine nepalí no es precisamente prolífico; o no de puertas para afuera– el debutante cineasta consigue, con éxito, crear a la vez una historia inevitablemente agreste y sorprendentemente onírica. El relato de dos niños que, en el contexto de una embrionaria guerra civil, buscan la manera de recuperar una gallina que les ha sido arrebatada y que representa esperanza, conciliación e inocencia, se convierte en manos de Bham en un conmovedor y profundo retrato de –valga el tópico– valores y conflictos universales en un concretísimo contexto.

Resulta, además, que “Kalo Pothi” es un film entretenido, dinámico y hábil con el lenguaje cinematográfico. Tres momentos destacan por insólitos, inesperadas metáforas en forma de coreografía, descubiertas a fuego lento. Nada falta y poco sobra en esta deliciosa miniatura venida de lejos. A propósito: hace unos meses se estrenó un film del Kirguistán, “Sutak, nómadas del viento” (Mirlan Abdykalykov, 2015), similar argumental y conceptualmente, igualmente valiosa, serena, y con la misma mala leche, velada pero punzante. ¿Vista cansada? Sesión doble.

lunes, 24 de abril de 2017

John Wick pacto de sangre/ Chapter 2

Keanu Reaves, sus silencios, su tempo, su brillante dicción, no dice mas de 20 frases, es uno de los pilares de este primer film de Chad Staleski. La propuesta arquitectónica de este, es que las superficies brillantes y limpias, enceradas con abrillantador con olor a pino aumentan las ganas de asesinar a los seres proclives a ello. Son estos como un gremio antítesis de ikea, que viven en residencias y pagan, no con la misma moneda sino en piezas de oro. Oro y brillantez que solamente tapan lógicamente suciedad y muerte. El film se hace increíble en el momento en que se contabilizan cerca de 80 muertos, que son 0,7 por minuto, excesivo a todas luces. Recordemos otras dos bestias peligrosas com Will Wild Hitchcock con 39 muertes a lo largo de toda su vida en duelos o cosas parecidas o el fascista sueco con 90 muertes en aquella apacible isla de colonias. Tumben da las claves para volver a la carrera del asesinato. Si los has dejado por el duelo de un ser querido para hacerte volver han de robarte, quemarte el coche, darte un señor palizon y matarte al perro. Por mucho menos Mel Gibson dejaba títere sin cabeza a todo un casting. El genero se divide en 4 subs: el que nunca ha matado una mosca, La pantera Rosa, el que mata para no matar mas ,Bourne, el que no mata para acabar con todo después al final Arma letal. y el que solo mata, Terminator y ahora Rives. Las formas infinitas. Creo recordar que a escobazos no. Alejado para siempre de su antigua vida como asesino a sueldo, John Wick se ve obligado a abandonar su retiro para ayudar a un antiguo socio a hacerse con el control de una siniestra asociación internacional de sicarios. Para respetar el pacto de sangre que tiene con él y cumplir con este trabajo para volver a su nueva y, casi siempre, pacífica vida, John se trasladará hasta Roma, donde pondrá su vida en peligro mientras enfrenta a algunos de los profesionales de la muerte más letales del mundo. A pesar de no llegar a los cines de nuestro país, la primera entrega protagonizada por este letal e implacable asesino a sueldo retirado se convirtió en todo un clásico instantáneo del cine de acción. Amparado por este éxito, esta vez sí que llega a nuestras pantallas John Wick: Pacto de sangre, secuela de aquella en la que, de nuevo, Keanu Reeves (The Neon Demon) se pone en la piel de este sicario que, en esta ocasión, tendrá que respetar un antiguo juramento y despachar a toda una caterva de homicidas por contrato entre espectaculares escenas de tiroteos y peleas cuerpo a cuerpo. En esta ocasión, el codirector de la original, Chad Stahelski, se encarga del proyecto en solitario, y para llevarlo a buen puerto rodea a Reeves de un elenco de secundarios de altura, entre los que se encuentran Ian McShane (Piratas del Caribe: En mareas misteriosas), Bridget Moynahan (Invasión a la Tierra), Ruby Rose (xXx: Reactivated) y el nominado al Oscar Lawrence Fishburne.

Amar

Dice el erudito, que e amor es una enfermedad de juventud, del genero obsesivo y con el guión escrito por las hormonas y los feromas. Así parece que lo demuestran los dos jóvenes protagonistas y sus padres que les asisten. El móvil es el otro gran protagonista y el que hará definitivamente que el cine sea odiado por el cinéfilo convencional. Como en la vida real, ya se esta discutiendo si el móvil en la mesa va al lado del tenedor o de la cuchara,el móvil va marcando las pautas del guión. Otro yo es el sexo, para el que el director Esteban Crespo, lo presenta demasiadas veces de forma vergonzante. Como dice el mismo este primer amor no es el fin del mundo y si fuera así, yo soy la sombra de Grey. En la actualidad ya no hay un primer amor obrero, de barrio, sin casi sexo o imaginario, ahora los primeros amores son universitarios,  con padres separados, empeñados en separar a la pareja en ciernes para que no repitan su desestructurada historia llena de mentiras y cintas de vídeo. Cuenta en el currículum del guionista director un corto que casualmente titula Siempre quise trabajar en una fabrica, titulo premonitorio de este primer amor que tiene pinta de ultima vez que te veo.Como el amor, el film sera de amor odio entre los que descubran como se abre el mar rojo y los que creen que ya estaba abierto, cuestión que tampoco aclara la primera obra de este corto metrista premiado hasta la saciedad. Carlos tiene 18 años y está empezando la carrera de derecho, mientras que su novia Laura, de 16, sigue en el instituto. A través de su amor experimentan sexualmente más allá de lo socialmente aceptado. Sin embargo, sus familias son un impedimento para vivir su relación con libertad. La madre de Laura la tuvo muy joven y no quiere que repita sus errores, mientras que a los padres de Carlos les preocupa que descuide sus estudios. La realidad de cada uno les irá separando a pesar de lo que sienten. Esteban Crespo, que en 2014 ganó el Goya y fue nominado al Oscar a Mejor cortometraje por Aquel no era yo, aborda su primera experiencia en el largo de ficción con Amar, film que narra el despertar sexual y los diferentes estados de la relación entre dos jóvenes a punto de dar el salto a la madurez. A través de ellos, Crespo compone un relato contemporáneo del amor adolescente y las relaciones familiares, reflejados desde dos puntos de vista diferentes: el de una madre separada que tuvo a su hija a una temprana edad y se esfuerza por que ella no repita sus mismos errores de juventud, y que ve como la relación materno-filial empieza a cambiar, y la de una familia tradicional obsesionada con que su vástago cumpla el desarrollo formativo que le han marcado. La debutante María Pedraza y Pol Monen (Pasaje al amanecer) interpretan a esta pareja cuyo amor desmesurado podría convertirse en la causa de su ruptura, mientras que Natalia Tena (10.000 Km), Nacho Fresneda (El Ministerio del Tiempo) y Gustavo Salmerón (Little Galicia) dan vida a sus respectivos padres.

sábado, 22 de abril de 2017

la profesora

Desde su llegada a un colegio de los suburbios de Bratislava, La profesora María Drazdechova ha cambiado por completo la vida de niños y padres. Dominando con puño de hierro a través de prácticas corruptas, el intento de suicidio de uno de sus alumnos hace que la dirección se plantee seriamente emprender acciones contra ella. Pero los vínculos de la institutriz con el Partido Comunista la hacen prácticamente intocable, y provoca que las familias, cuyo futuro está en juego, se sientan amenazadas. Basado en hechos reales ocurridos en el bloque soviético en la década de los 80, la historia de esta profesora de dudosos métodos da el salto a la gran pantalla de la mano de Jan Hrebejk (Líbánky), que compone una película que entre la denuncia y el contexto sociopolítico esconde un relato sobre el miedo, el oportunismo y la dignidad humana. Zuzana Mauréry (Karol's Message) da vida a una dura profesora que, a través de manipulaciones e intimidaciones, inculca los principios del comunismo a sus alumnos en una época pasada que, sin embargo, sirve al director como ejemplo de los dilemas morales a los que cualquiera se enfrenta hoy en día. Completan el reparto de La profesora Csongor Kassai (con el que el director repite tras Divided We Fall), Peter Bebjak (Anjeli) y un nutrido grupo de jóvenes intérpretes novel Distingamos entre el didactismo, tendencia natural a la  que tienden los maestros en general y sermonismo, texto oral en el que se mezclan la ilustración cultural con todo tipo de advertencias. Sin contundencia gracias a un humor negro que lo cubre todo,el bullyng denunciado queda entre la farsa y la ironía mas endeble. Las relaciones con la cúpula comunista en la Bratislava de 1983 no eran ciertamente fáciles. Para sortearlas, y evitar duros enfrentamientos, Jam Hrebejk se mira en el espejo de los 12 hombres sin piedad del 57. Los excesivos reflejos del cristal le devuelven demasiados errores fuera de plano