miércoles, 3 de mayo de 2017

black mountain bossost 2

Guardianes de Gutenberg en  montaña negra Aran
Con un éxito rotundo, cerca de 200 personas entre invitados, familiares y curiosos que debían pensar que los letra heridos escribían con unos esquíes negros “Concorde” puestos. Este magma de intelectualidad por emerger algunos y otros ya consolidada ,se desparramo por las laderas del frondoso valle, tanto, que hasta el oso lo olio, acercándose,  o sea osando, incluso a dejarse ver. Todos  pastoreados por la técnica de montaña y escalada, Sara Díaz y a la que seguiré desde ahora en su blog, Bailando con sarrios. Comentan los cronistas impertérritos ante la ligera ventisca de agua nieve, que el aliento del bruno huele fatal, hasta el punto de que no debes de notar su abrazo mortal. Al frente de todo, a lado de José Luis, un alcalde como la altura de un abeto que no se lo salta un ciervo metálico de los que no saben cruzar y mueren en el intento muchos kilómetros mas allá. El trió autor de la conspiración (el alcalde, el Eth H iru y José Luis Muñoz, titulo de peli italiana), por falta de tiempo seguramente, no acabó de implicar a los autóctonos que a pesar de ello llenaron tanto la sala de plenos de Bososts como la veterana sala teatral de Les, donde por capacidad se proyectaron los films negros para unos, noirs para otros, para ambientar el premio. El festival programo Fuego en el cuerpo, Perdición, Coup de tronchon i el corto El arma de Jerónimo García que convirtió el histórico   bucólico valle en un espacio miserable por solo 30 minutos. De justificar su presencia se encargaron los comentaristas cinéfilos Manuel Quinto y Joan Salvany. Concepto de pueblo- novela ,al que se traslada también toda la miseria humana y de ello toma partido el  escritor como José Luis Muñoz que ahora ve vitoreado su libro ambientado en el valle “Cazadores en la nieve”, algunos de cuyos protagonistas son verídicos. De momento no tiene Bosost cárcel, pero si un bar llamado” las  rejas”que como esta kermese literaria tome cuerpo y pasión como hicieron los oriundos con el Derby catalán van a faltar celdas. Lilas blancas y azules, jalonan ya los jardines  y se ha  dejado de lamentar la nieve herida por rápidas y afiladas espátulas, mal llamadas “cantos”. Black Mountain Bosost, sobresale por su diversidad, 120 obras presentadas en castellano de todo el mundo, avalan su interés. Lo más parecido dicen los expertos, organizadores y jurado  que existe hoy es el de Gavol (Cerdeña). Alicia Estopiñan y Emilio Gonzalez, escritores  pareja y a cuatro manos, humor negro y al acabar se volcaban en el festival de Matarraña, prácticamente con el mismo equipo y dirección, pero además , como en los de cine, hay mas participación si se celebran en verano. Gastado el presupuesto en hospedaje y manutención, queda poco para la promoción, todo y el importante e inteligente esfuerzo que se ha realizado. Las diferencias políticas ayuntamiento Consell Gengrau han impedido una mayor resonancia de lo que será sin duda un pelotazo a la cultura del genero .Alicia Giménez Barlett, quizá la más premiada y traducida de la docena larga de asistentes profesionales (ausencias aparte), estuvo clara como el agua del Garona como es habitual en ella.”Ha faltado implicación policía y cultural en las bancadas y en la calle”.Si una canción habría que poner al festival seria Makie el navaja, con voz de Bobby Darin, pues como él. Desde Salamanca a Oregón, desde Texas a Montana, ha surcado el valle del mundo José Luis Muñoz, en el que habita y levita cuando lo glosa desde hace 6 años  Cierra el trió protagonista Martin, el camarero- señor que leía a Thomas Mann, mientras paladeaban las rusticas y artesanas cervezas y las persianas nuevas regulaban la aurora sabinacea. Se organiza el Black Mountain Bossost, alrededor de tres debates sobre la historia de la frontera, la conveniencia o no de reescribir  Pepe Carvalho, quien fue primero el cine o la novela y si negra era de procedencia norteamericana, pues en Europa no se proyectó nada hasta el fin de la segunda guerra mundial, una vez solucionado a priori la mafia, los sindicatos y la ley seca. . Animaron y moderaron estos, en alguna ocasión acalorados debates, Mariano Sanchez, Pablo de Aguilar, la omnipresente y angelical Angelique Pfitzner, Paco Gomez, Fernando Martinez, Xavier Borrell, José Vaccaro y la directora de Ediciones del Serbal y coautora (alma mater) junto a Muñoz de este bien nacido Black Mountain en lo más profundo de la forestación. También se expreso con claridad cuando afirmo al recibir la propuesta, “esto yo no lo hago”.
Y cerraba el trió, Martín el Hiru-restaurador. Como en un recorrido de holograma, después de haber recuperado fuerzas en el Tirabuxo, hicieras lo que hicieras siempre la mano amiga pero invisible, te llevaba inevitable te al Zurbarán, curiosamente a la misma mesa y silla, reconocido pintor obscurantista con orígenes de Rentera, es un decir, pero donde se comía opíparamente, seguramente por su profesionalidad, pero también por las muchas cenas de tardo festival de cine, a 9 tortillas de patatas con cerveza la noche.
La música de los dos de la banda de jazz 2, con piano y contrabajo, Félix Ramos y Cuelmo Vázquez, la hostería catalana nos dejo la dulce y plateada noche con el gen de regaliz asesino y el cava que dejo bailando con la madrugada. Dando como ganador a Rafael Fuentes con “Ningún lugar”, pero que alguno encontrara para mostrar su novela publicada, disfrutar sus dos noches en el parador de Vielha y irse leyendo la colección de libros obtenida en buena lid. Dejando ya Bosost,(1300 hab,) la transparente agua plateada del amable Garona (hotel y rio)., dejamos el Valle atrás y cuando las orillas mas verdes no pueden estar, de repente un disparo y unos segundos después, dos más. Secos y huecos. Tap-Tap!. En los puertos hacia la planicie, decenas de cuervos sin despeinarse, pelean por un lugar en una rama para poder observar mejor. Estará llegando tarde Hitchcock al BlackMountainBossost?.joan salvanyGuardianes de Gutenberg en  montaña negra Aran
Con un éxito rotundo, cerca de 200 personas entre invitados, familiares y curiosos que debían pensar que los letra heridos escribían con unos esquíes negros “Concorde” puestos. Este magma de intelectualidad por emerger algunos y otros ya consolidada ,se desparramo por las laderas del frondoso valle, tanto, que hasta el oso lo olio, acercándose,  o sea osando, incluso a dejarse ver. Todos  pastoreados por la técnica de montaña y escalada, Sara Díaz y a la que seguiré desde ahora en su blog, Bailando con sarrios. Comentan los cronistas impertérritos ante la ligera ventisca de agua nieve, que el aliento del bruno huele fatal, hasta el punto de que no debes de notar su abrazo mortal. Al frente de todo, a lado de José Luis, un alcalde como la altura de un abeto que no se lo salta un ciervo metálico de los que no saben cruzar y mueren en el intento muchos kilómetros mas allá. El trió autor de la conspiración (el alcalde, el Eth H iru y José Luis Muñoz, titulo de peli italiana), por falta de tiempo seguramente, no acabó de implicar a los autóctonos que a pesar de ello llenaron tanto la sala de plenos de Bososts como la veterana sala teatral de Les, donde por capacidad se proyectaron los films negros para unos, noirs para otros, para ambientar el premio. El festival programo Fuego en el cuerpo, Perdición, Coup de tronchon i el corto El arma de Jerónimo García que convirtió el histórico   bucólico valle en un espacio miserable por solo 30 minutos. De justificar su presencia se encargaron los comentaristas cinéfilos Manuel Quinto y Joan Salvany. Concepto de pueblo- novela ,al que se traslada también toda la miseria humana y de ello toma partido el  escritor como José Luis Muñoz que ahora ve vitoreado su libro ambientado en el valle “Cazadores en la nieve”, algunos de cuyos protagonistas son verídicos. De momento no tiene Bosost cárcel, pero si un bar llamado” las  rejas”que como esta kermese literaria tome cuerpo y pasión como hicieron los oriundos con el Derby catalán van a faltar celdas. Lilas blancas y azules, jalonan ya los jardines  y se ha  dejado de lamentar la nieve herida por rápidas y afiladas espátulas, mal llamadas “cantos”. Black Mountain Bosost, sobresale por su diversidad, 120 obras presentadas en castellano de todo el mundo, avalan su interés. Lo más parecido dicen los expertos, organizadores y jurado  que existe hoy es el de Gavol (Cerdeña). Alicia Estopiñan y Emilio Gonzalez, escritores  pareja y a cuatro manos, humor negro y al acabar se volcaban en el festival de Matarraña, prácticamente con el mismo equipo y dirección, pero además , como en los de cine, hay mas participación si se celebran en verano. Gastado el presupuesto en hospedaje y manutención, queda poco para la promoción, todo y el importante e inteligente esfuerzo que se ha realizado. Las diferencias políticas ayuntamiento Consell Gengrau han impedido una mayor resonancia de lo que será sin duda un pelotazo a la cultura del genero .Alicia Giménez Barlett, quizá la más premiada y traducida de la docena larga de asistentes profesionales (ausencias aparte), estuvo clara como el agua del Garona como es habitual en ella.”Ha faltado implicación policía y cultural en las bancadas y en la calle”.Si una canción habría que poner al festival seria Makie el navaja, con voz de Bobby Darin, pues como él. Desde Salamanca a Oregón, desde Texas a Montana, ha surcado el valle del mundo José Luis Muñoz, en el que habita y levita cuando lo glosa desde hace 6 años  Cierra el trió protagonista Martin, el camarero- señor que leía a Thomas Mann, mientras paladeaban las rusticas y artesanas cervezas y las persianas nuevas regulaban la aurora sabinacea. Se organiza el Black Mountain Bossost, alrededor de tres debates sobre la historia de la frontera, la conveniencia o no de reescribir  Pepe Carvalho, quien fue primero el cine o la novela y si negra era de procedencia norteamericana, pues en Europa no se proyectó nada hasta el fin de la segunda guerra mundial, una vez solucionado a priori la mafia, los sindicatos y la ley seca. . Animaron y moderaron estos, en alguna ocasión acalorados debates, Mariano Sanchez, Pablo de Aguilar, la omnipresente y angelical Angelique Pfitzner, Paco Gomez, Fernando Martinez, Xavier Borrell, José Vaccaro y la directora de Ediciones del Serbal y coautora (alma mater) junto a Muñoz de este bien nacido Black Mountain en lo más profundo de la forestación. También se expreso con claridad cuando afirmo al recibir la propuesta, “esto yo no lo hago”.
Y cerraba el trió, Martín el Hiru-restaurador. Como en un recorrido de holograma, después de haber recuperado fuerzas en el Tirabuxo, hicieras lo que hicieras siempre la mano amiga pero invisible, te llevaba inevitable te al Zurbarán, curiosamente a la misma mesa y silla, reconocido pintor obscurantista con orígenes de Rentera, es un decir, pero donde se comía opíparamente, seguramente por su profesionalidad, pero también por las muchas cenas de tardo festival de cine, a 9 tortillas de patatas con cerveza la noche.
La música de los dos de la banda de jazz 2, con piano y contrabajo, Félix Ramos y Cuelmo Vázquez, la hostería catalana nos dejo la dulce y plateada noche con el gen de regaliz asesino y el cava que dejo bailando con la madrugada. Dando como ganador a Rafael Fuentes con “Ningún lugar”, pero que alguno encontrara para mostrar su novela publicada, disfrutar sus dos noches en el parador de Vielha y irse leyendo la colección de libros obtenida en buena lid. Dejando ya Bosost,(1300 hab,) la transparente agua plateada del amable Garona (hotel y rio)., dejamos el Valle atrás y cuando las orillas mas verdes no pueden estar, de repente un disparo y unos segundos después, dos más. Secos y huecos. Tap-Tap!. En los puertos hacia la planicie, decenas de cuervos sin despeinarse, pelean por un lugar en una rama para poder observar mejor. Estará llegando tarde Hitchcock al BlackMountainBossost?.joan salvanyGuardianes de Gutenberg en  montaña negra Aran
Con un éxito rotundo, cerca de 200 personas entre invitados, familiares y curiosos que debían pensar que los letra heridos escribían con unos esquíes negros “Concorde” puestos. Este magma de intelectualidad por emerger algunos y otros ya consolidada ,se desparramo por las laderas del frondoso valle, tanto, que hasta el oso lo olio, acercándose,  o sea osando, incluso a dejarse ver. Todos  pastoreados por la técnica de montaña y escalada, Sara Díaz y a la que seguiré desde ahora en su blog, Bailando con sarrios. Comentan los cronistas impertérritos ante la ligera ventisca de agua nieve, que el aliento del bruno huele fatal, hasta el punto de que no debes de notar su abrazo mortal. Al frente de todo, a lado de José Luis, un alcalde como la altura de un abeto que no se lo salta un ciervo metálico de los que no saben cruzar y mueren en el intento muchos kilómetros mas allá. El trió autor de la conspiración (el alcalde, el Eth H iru y José Luis Muñoz, titulo de peli italiana), por falta de tiempo seguramente, no acabó de implicar a los autóctonos que a pesar de ello llenaron tanto la sala de plenos de Bososts como la veterana sala teatral de Les, donde por capacidad se proyectaron los films negros para unos, noirs para otros, para ambientar el premio. El festival programo Fuego en el cuerpo, Perdición, Coup de tronchon i el corto El arma de Jerónimo García que convirtió el histórico   bucólico valle en un espacio miserable por solo 30 minutos. De justificar su presencia se encargaron los comentaristas cinéfilos Manuel Quinto y Joan Salvany. Concepto de pueblo- novela ,al que se traslada también toda la miseria humana y de ello toma partido el  escritor como José Luis Muñoz que ahora ve vitoreado su libro ambientado en el valle “Cazadores en la nieve”, algunos de cuyos protagonistas son verídicos. De momento no tiene Bosost cárcel, pero si un bar llamado” las  rejas”que como esta kermese literaria tome cuerpo y pasión como hicieron los oriundos con el Derby catalán van a faltar celdas. Lilas blancas y azules, jalonan ya los jardines  y se ha  dejado de lamentar la nieve herida por rápidas y afiladas espátulas, mal llamadas “cantos”. Black Mountain Bosost, sobresale por su diversidad, 120 obras presentadas en castellano de todo el mundo, avalan su interés. Lo más parecido dicen los expertos, organizadores y jurado  que existe hoy es el de Gavol (Cerdeña). Alicia Estopiñan y Emilio Gonzalez, escritores  pareja y a cuatro manos, humor negro y al acabar se volcaban en el festival de Matarraña, prácticamente con el mismo equipo y dirección, pero además , como en los de cine, hay mas participación si se celebran en verano. Gastado el presupuesto en hospedaje y manutención, queda poco para la promoción, todo y el importante e inteligente esfuerzo que se ha realizado. Las diferencias políticas ayuntamiento Consell Gengrau han impedido una mayor resonancia de lo que será sin duda un pelotazo a la cultura del genero .Alicia Giménez Barlett, quizá la más premiada y traducida de la docena larga de asistentes profesionales (ausencias aparte), estuvo clara como el agua del Garona como es habitual en ella.”Ha faltado implicación policía y cultural en las bancadas y en la calle”.Si una canción habría que poner al festival seria Makie el navaja, con voz de Bobby Darin, pues como él. Desde Salamanca a Oregón, desde Texas a Montana, ha surcado el valle del mundo José Luis Muñoz, en el que habita y levita cuando lo glosa desde hace 6 años  Cierra el trió protagonista Martin, el camarero- señor que leía a Thomas Mann, mientras paladeaban las rusticas y artesanas cervezas y las persianas nuevas regulaban la aurora sabinacea. Se organiza el Black Mountain Bossost, alrededor de tres debates sobre la historia de la frontera, la conveniencia o no de reescribir  Pepe Carvalho, quien fue primero el cine o la novela y si negra era de procedencia norteamericana, pues en Europa no se proyectó nada hasta el fin de la segunda guerra mundial, una vez solucionado a priori la mafia, los sindicatos y la ley seca. . Animaron y moderaron estos, en alguna ocasión acalorados debates, Mariano Sanchez, Pablo de Aguilar, la omnipresente y angelical Angelique Pfitzner, Paco Gomez, Fernando Martinez, Xavier Borrell, José Vaccaro y la directora de Ediciones del Serbal y coautora (alma mater) junto a Muñoz de este bien nacido Black Mountain en lo más profundo de la forestación. También se expreso con claridad cuando afirmo al recibir la propuesta, “esto yo no lo hago”.
Y cerraba el trió, Martín el Hiru-restaurador. Como en un recorrido de holograma, después de haber recuperado fuerzas en el Tirabuxo, hicieras lo que hicieras siempre la mano amiga pero invisible, te llevaba inevitable te al Zurbarán, curiosamente a la misma mesa y silla, reconocido pintor obscurantista con orígenes de Rentera, es un decir, pero donde se comía opíparamente, seguramente por su profesionalidad, pero también por las muchas cenas de tardo festival de cine, a 9 tortillas de patatas con cerveza la noche.
La música de los dos de la banda de jazz 2, con piano y contrabajo, Félix Ramos y Cuelmo Vázquez, la hostería catalana nos dejo la dulce y plateada noche con el gen de regaliz asesino y el cava que dejo bailando con la madrugada. Dando como ganador a Rafael Fuentes con “Ningún lugar”, pero que alguno encontrara para mostrar su novela publicada, disfrutar sus dos noches en el parador de Vielha y irse leyendo la colección de libros obtenida en buena lid. Dejando ya Bosost,(1300 hab,) la transparente agua plateada del amable Garona (hotel y rio)., dejamos el Valle atrás y cuando las orillas mas verdes no pueden estar, de repente un disparo y unos segundos después, dos más. Secos y huecos. Tap-Tap!. En los puertos hacia la planicie, decenas de cuervos sin despeinarse, pelean por un lugar en una rama para poder observar mejor. Estará llegando tarde Hitchcock al BlackMountainBossost?.joan salvanyGuardianes de Gutenberg en  montaña negra Aran
Con un éxito rotundo, cerca de 200 personas entre invitados, familiares y curiosos que debían pensar que los letra heridos escribían con unos esquíes negros “Concorde” puestos. Este magma de intelectualidad por emerger algunos y otros ya consolidada ,se desparramo por las laderas del frondoso valle, tanto, que hasta el oso lo olio, acercándose,  o sea osando, incluso a dejarse ver. Todos  pastoreados por la técnica de montaña y escalada, Sara Díaz y a la que seguiré desde ahora en su blog, Bailando con sarrios. Comentan los cronistas impertérritos ante la ligera ventisca de agua nieve, que el aliento del bruno huele fatal, hasta el punto de que no debes de notar su abrazo mortal. Al frente de todo, a lado de José Luis, un alcalde como la altura de un abeto que no se lo salta un ciervo metálico de los que no saben cruzar y mueren en el intento muchos kilómetros mas allá. El trió autor de la conspiración (el alcalde, el Eth H iru y José Luis Muñoz, titulo de peli italiana), por falta de tiempo seguramente, no acabó de implicar a los autóctonos que a pesar de ello llenaron tanto la sala de plenos de Bososts como la veterana sala teatral de Les, donde por capacidad se proyectaron los films negros para unos, noirs para otros, para ambientar el premio. El festival programo Fuego en el cuerpo, Perdición, Coup de tronchon i el corto El arma de Jerónimo García que convirtió el histórico   bucólico valle en un espacio miserable por solo 30 minutos. De justificar su presencia se encargaron los comentaristas cinéfilos Manuel Quinto y Joan Salvany. Concepto de pueblo- novela ,al que se traslada también toda la miseria humana y de ello toma partido el  escritor como José Luis Muñoz que ahora ve vitoreado su libro ambientado en el valle “Cazadores en la nieve”, algunos de cuyos protagonistas son verídicos. De momento no tiene Bosost cárcel, pero si un bar llamado” las  rejas”que como esta kermese literaria tome cuerpo y pasión como hicieron los oriundos con el Derby catalán van a faltar celdas. Lilas blancas y azules, jalonan ya los jardines  y se ha  dejado de lamentar la nieve herida por rápidas y afiladas espátulas, mal llamadas “cantos”. Black Mountain Bosost, sobresale por su diversidad, 120 obras presentadas en castellano de todo el mundo, avalan su interés. Lo más parecido dicen los expertos, organizadores y jurado  que existe hoy es el de Gavol (Cerdeña). Alicia Estopiñan y Emilio Gonzalez, escritores  pareja y a cuatro manos, humor negro y al acabar se volcaban en el festival de Matarraña, prácticamente con el mismo equipo y dirección, pero además , como en los de cine, hay mas participación si se celebran en verano. Gastado el presupuesto en hospedaje y manutención, queda poco para la promoción, todo y el importante e inteligente esfuerzo que se ha realizado. Las diferencias políticas ayuntamiento Consell Gengrau han impedido una mayor resonancia de lo que será sin duda un pelotazo a la cultura del genero .Alicia Giménez Barlett, quizá la más premiada y traducida de la docena larga de asistentes profesionales (ausencias aparte), estuvo clara como el agua del Garona como es habitual en ella.”Ha faltado implicación policía y cultural en las bancadas y en la calle”.Si una canción habría que poner al festival seria Makie el navaja, con voz de Bobby Darin, pues como él. Desde Salamanca a Oregón, desde Texas a Montana, ha surcado el valle del mundo José Luis Muñoz, en el que habita y levita cuando lo glosa desde hace 6 años  Cierra el trió protagonista Martin, el camarero- señor que leía a Thomas Mann, mientras paladeaban las rusticas y artesanas cervezas y las persianas nuevas regulaban la aurora sabinacea. Se organiza el Black Mountain Bossost, alrededor de tres debates sobre la historia de la frontera, la conveniencia o no de reescribir  Pepe Carvalho, quien fue primero el cine o la novela y si negra era de procedencia norteamericana, pues en Europa no se proyectó nada hasta el fin de la segunda guerra mundial, una vez solucionado a priori la mafia, los sindicatos y la ley seca. . Animaron y moderaron estos, en alguna ocasión acalorados debates, Mariano Sanchez, Pablo de Aguilar, la omnipresente y angelical Angelique Pfitzner, Paco Gomez, Fernando Martinez, Xavier Borrell, José Vaccaro y la directora de Ediciones del Serbal y coautora (alma mater) junto a Muñoz de este bien nacido Black Mountain en lo más profundo de la forestación. También se expreso con claridad cuando afirmo al recibir la propuesta, “esto yo no lo hago”.
Y cerraba el trió, Martín el Hiru-restaurador. Como en un recorrido de holograma, después de haber recuperado fuerzas en el Tirabuxo, hicieras lo que hicieras siempre la mano amiga pero invisible, te llevaba inevitable te al Zurbarán, curiosamente a la misma mesa y silla, reconocido pintor obscurantista con orígenes de Rentera, es un decir, pero donde se comía opíparamente, seguramente por su profesionalidad, pero también por las muchas cenas de tardo festival de cine, a 9 tortillas de patatas con cerveza la noche.
La música de los dos de la banda de jazz 2, con piano y contrabajo, Félix Ramos y Cuelmo Vázquez, la hostería catalana nos dejo la dulce y plateada noche con el gen de regaliz asesino y el cava que dejo bailando con la madrugada. Dando como ganador a Rafael Fuentes con “Ningún lugar”, pero que alguno encontrara para mostrar su novela publicada, disfrutar sus dos noches en el parador de Vielha y irse leyendo la colección de libros obtenida en buena lid. Dejando ya Bosost,(1300 hab,) la transparente agua plateada del amable Garona (hotel y rio)., dejamos el Valle atrás y cuando las orillas mas verdes no pueden estar, de repente un disparo y unos segundos después, dos más. Secos y huecos. Tap-Tap!. En los puertos hacia la planicie, decenas de cuervos sin despeinarse, pelean por un lugar en una rama para poder observar mejor. Estará llegando tarde Hitchcock al BlackMountainBossost?.joan salvanyGuardianes de Gutenberg en  montaña negra Aran
Con un éxito rotundo, cerca de 200 personas entre invitados, familiares y curiosos que debían pensar que los letra heridos escribían con unos esquíes negros “Concorde” puestos. Este magma de intelectualidad por emerger algunos y otros ya consolidada ,se desparramo por las laderas del frondoso valle, tanto, que hasta el oso lo olio, acercándose,  o sea osando, incluso a dejarse ver. Todos  pastoreados por la técnica de montaña y escalada, Sara Díaz y a la que seguiré desde ahora en su blog, Bailando con sarrios. Comentan los cronistas impertérritos ante la ligera ventisca de agua nieve, que el aliento del bruno huele fatal, hasta el punto de que no debes de notar su abrazo mortal. Al frente de todo, a lado de José Luis, un alcalde como la altura de un abeto que no se lo salta un ciervo metálico de los que no saben cruzar y mueren en el intento muchos kilómetros mas allá. El trió autor de la conspiración (el alcalde, el Eth H iru y José Luis Muñoz, titulo de peli italiana), por falta de tiempo seguramente, no acabó de implicar a los autóctonos que a pesar de ello llenaron tanto la sala de plenos de Bososts como la veterana sala teatral de Les, donde por capacidad se proyectaron los films negros para unos, noirs para otros, para ambientar el premio. El festival programo Fuego en el cuerpo, Perdición, Coup de tronchon i el corto El arma de Jerónimo García que convirtió el histórico   bucólico valle en un espacio miserable por solo 30 minutos. De justificar su presencia se encargaron los comentaristas cinéfilos Manuel Quinto y Joan Salvany. Concepto de pueblo- novela ,al que se traslada también toda la miseria humana y de ello toma partido el  escritor como José Luis Muñoz que ahora ve vitoreado su libro ambientado en el valle “Cazadores en la nieve”, algunos de cuyos protagonistas son verídicos. De momento no tiene Bosost cárcel, pero si un bar llamado” las  rejas”que como esta kermese literaria tome cuerpo y pasión como hicieron los oriundos con el Derby catalán van a faltar celdas. Lilas blancas y azules, jalonan ya los jardines  y se ha  dejado de lamentar la nieve herida por rápidas y afiladas espátulas, mal llamadas “cantos”. Black Mountain Bosost, sobresale por su diversidad, 120 obras presentadas en castellano de todo el mundo, avalan su interés. Lo más parecido dicen los expertos, organizadores y jurado  que existe hoy es el de Gavol (Cerdeña). Alicia Estopiñan y Emilio Gonzalez, escritores  pareja y a cuatro manos, humor negro y al acabar se volcaban en el festival de Matarraña, prácticamente con el mismo equipo y dirección, pero además , como en los de cine, hay mas participación si se celebran en verano. Gastado el presupuesto en hospedaje y manutención, queda poco para la promoción, todo y el importante e inteligente esfuerzo que se ha realizado. Las diferencias políticas ayuntamiento Consell Gengrau han impedido una mayor resonancia de lo que será sin duda un pelotazo a la cultura del genero .Alicia Giménez Barlett, quizá la más premiada y traducida de la docena larga de asistentes profesionales (ausencias aparte), estuvo clara como el agua del Garona como es habitual en ella.”Ha faltado implicación policía y cultural en las bancadas y en la calle”.Si una canción habría que poner al festival seria Makie el navaja, con voz de Bobby Darin, pues como él. Desde Salamanca a Oregón, desde Texas a Montana, ha surcado el valle del mundo José Luis Muñoz, en el que habita y levita cuando lo glosa desde hace 6 años  Cierra el trió protagonista Martin, el camarero- señor que leía a Thomas Mann, mientras paladeaban las rusticas y artesanas cervezas y las persianas nuevas regulaban la aurora sabinacea. Se organiza el Black Mountain Bossost, alrededor de tres debates sobre la historia de la frontera, la conveniencia o no de reescribir  Pepe Carvalho, quien fue primero el cine o la novela y si negra era de procedencia norteamericana, pues en Europa no se proyectó nada hasta el fin de la segunda guerra mundial, una vez solucionado a priori la mafia, los sindicatos y la ley seca. . Animaron y moderaron estos, en alguna ocasión acalorados debates, Mariano Sanchez, Pablo de Aguilar, la omnipresente y angelical Angelique Pfitzner, Paco Gomez, Fernando Martinez, Xavier Borrell, José Vaccaro y la directora de Ediciones del Serbal y coautora (alma mater) junto a Muñoz de este bien nacido Black Mountain en lo más profundo de la forestación. También se expreso con claridad cuando afirmo al recibir la propuesta, “esto yo no lo hago”.
Y cerraba el trió, Martín el Hiru-restaurador. Como en un recorrido de holograma, después de haber recuperado fuerzas en el Tirabuxo, hicieras lo que hicieras siempre la mano amiga pero invisible, te llevaba inevitable te al Zurbarán, curiosamente a la misma mesa y silla, reconocido pintor obscurantista con orígenes de Rentera, es un decir, pero donde se comía opíparamente, seguramente por su profesionalidad, pero también por las muchas cenas de tardo festival de cine, a 9 tortillas de patatas con cerveza la noche.
La música de los dos de la banda de jazz 2, con piano y contrabajo, Félix Ramos y Cuelmo Vázquez, la hostería catalana nos dejo la dulce y plateada noche con el gen de regaliz asesino y el cava que dejo bailando con la madrugada. Dando como ganador a Rafael Fuentes con “Ningún lugar”, pero que alguno encontrara para mostrar su novela publicada, disfrutar sus dos noches en el parador de Vielha y irse leyendo la colección de libros obtenida en buena lid. Dejando ya Bosost,(1300 hab,) la transparente agua plateada del amable Garona (hotel y rio)., dejamos el Valle atrás y cuando las orillas mas verdes no pueden estar, de repente un disparo y unos segundos después, dos más. Secos y huecos. Tap-Tap!. En los puertos hacia la planicie, decenas de cuervos sin despeinarse, pelean por un lugar en una rama para poder observar mejor. Estará llegando tarde Hitchcock al BlackMountainBossost?.joan salvanyGuardianes de Gutenberg en  montaña negra Aran
Con un éxito rotundo, cerca de 200 personas entre invitados, familiares y curiosos que debían pensar que los letra heridos escribían con unos esquíes negros “Concorde” puestos. Este magma de intelectualidad por emerger algunos y otros ya consolidada ,se desparramo por las laderas del frondoso valle, tanto, que hasta el oso lo olio, acercándose,  o sea osando, incluso a dejarse ver. Todos  pastoreados por la técnica de montaña y escalada, Sara Díaz y a la que seguiré desde ahora en su blog, Bailando con sarrios. Comentan los cronistas impertérritos ante la ligera ventisca de agua nieve, que el aliento del bruno huele fatal, hasta el punto de que no debes de notar su abrazo mortal. Al frente de todo, a lado de José Luis, un alcalde como la altura de un abeto que no se lo salta un ciervo metálico de los que no saben cruzar y mueren en el intento muchos kilómetros mas allá. El trió autor de la conspiración (el alcalde, el Eth H iru y José Luis Muñoz, titulo de peli italiana), por falta de tiempo seguramente, no acabó de implicar a los autóctonos que a pesar de ello llenaron tanto la sala de plenos de Bososts como la veterana sala teatral de Les, donde por capacidad se proyectaron los films negros para unos, noirs para otros, para ambientar el premio. El festival programo Fuego en el cuerpo, Perdición, Coup de tronchon i el corto El arma de Jerónimo García que convirtió el histórico   bucólico valle en un espacio miserable por solo 30 minutos. De justificar su presencia se encargaron los comentaristas cinéfilos Manuel Quinto y Joan Salvany. Concepto de pueblo- novela ,al que se traslada también toda la miseria humana y de ello toma partido el  escritor como José Luis Muñoz que ahora ve vitoreado su libro ambientado en el valle “Cazadores en la nieve”, algunos de cuyos protagonistas son verídicos. De momento no tiene Bosost cárcel, pero si un bar llamado” las  rejas”que como esta kermese literaria tome cuerpo y pasión como hicieron los oriundos con el Derby catalán van a faltar celdas. Lilas blancas y azules, jalonan ya los jardines  y se ha  dejado de lamentar la nieve herida por rápidas y afiladas espátulas, mal llamadas “cantos”. Black Mountain Bosost, sobresale por su diversidad, 120 obras presentadas en castellano de todo el mundo, avalan su interés. Lo más parecido dicen los expertos, organizadores y jurado  que existe hoy es el de Gavol (Cerdeña). Alicia Estopiñan y Emilio Gonzalez, escritores  pareja y a cuatro manos, humor negro y al acabar se volcaban en el festival de Matarraña, prácticamente con el mismo equipo y dirección, pero además , como en los de cine, hay mas participación si se celebran en verano. Gastado el presupuesto en hospedaje y manutención, queda poco para la promoción, todo y el importante e inteligente esfuerzo que se ha realizado. Las diferencias políticas ayuntamiento Consell Gengrau han impedido una mayor resonancia de lo que será sin duda un pelotazo a la cultura del genero .Alicia Giménez Barlett, quizá la más premiada y traducida de la docena larga de asistentes profesionales (ausencias aparte), estuvo clara como el agua del Garona como es habitual en ella.”Ha faltado implicación policía y cultural en las bancadas y en la calle”.Si una canción habría que poner al festival seria Makie el navaja, con voz de Bobby Darin, pues como él. Desde Salamanca a Oregón, desde Texas a Montana, ha surcado el valle del mundo José Luis Muñoz, en el que habita y levita cuando lo glosa desde hace 6 años  Cierra el trió protagonista Martin, el camarero- señor que leía a Thomas Mann, mientras paladeaban las rusticas y artesanas cervezas y las persianas nuevas regulaban la aurora sabinacea. Se organiza el Black Mountain Bossost, alrededor de tres debates sobre la historia de la frontera, la conveniencia o no de reescribir  Pepe Carvalho, quien fue primero el cine o la novela y si negra era de procedencia norteamericana, pues en Europa no se proyectó nada hasta el fin de la segunda guerra mundial, una vez solucionado a priori la mafia, los sindicatos y la ley seca. . Animaron y moderaron estos, en alguna ocasión acalorados debates, Mariano Sanchez, Pablo de Aguilar, la omnipresente y angelical Angelique Pfitzner, Paco Gomez, Fernando Martinez, Xavier Borrell, José Vaccaro y la directora de Ediciones del Serbal y coautora (alma mater) junto a Muñoz de este bien nacido Black Mountain en lo más profundo de la forestación. También se expreso con claridad cuando afirmo al recibir la propuesta, “esto yo no lo hago”.
Y cerraba el trió, Martín el Hiru-restaurador. Como en un recorrido de holograma, después de haber recuperado fuerzas en el Tirabuxo, hicieras lo que hicieras siempre la mano amiga pero invisible, te llevaba inevitable te al Zurbarán, curiosamente a la misma mesa y silla, reconocido pintor obscurantista con orígenes de Rentera, es un decir, pero donde se comía opíparamente, seguramente por su profesionalidad, pero también por las muchas cenas de tardo festival de cine, a 9 tortillas de patatas con cerveza la noche.
La música de los dos de la banda de jazz 2, con piano y contrabajo, Félix Ramos y Cuelmo Vázquez, la hostería catalana nos dejo la dulce y plateada noche con el gen de regaliz asesino y el cava que dejo bailando con la madrugada. Dando como ganador a Rafael Fuentes con “Ningún lugar”, pero que alguno encontrara para mostrar su novela publicada, disfrutar sus dos noches en el parador de Vielha y irse leyendo la colección de libros obtenida en buena lid. Dejando ya Bosost,(1300 hab,) la transparente agua plateada del amable Garona (hotel y rio)., dejamos el Valle atrás y cuando las orillas mas verdes no pueden estar, de repente un disparo y unos segundos después, dos más. Secos y huecos. Tap-Tap!. En los puertos hacia la planicie, decenas de cuervos sin despeinarse, pelean por un lugar en una rama para poder observar mejor. Estará llegando tarde Hitchcock al BlackMountainBossost?.joan salvanyGuardianes de Gutenberg en  montaña negra Aran
Con un éxito rotundo, cerca de 200 personas entre invitados, familiares y curiosos que debían pensar que los letra heridos escribían con unos esquíes negros “Concorde” puestos. Este magma de intelectualidad por emerger algunos y otros ya consolidada ,se desparramo por las laderas del frondoso valle, tanto, que hasta el oso lo olio, acercándose,  o sea osando, incluso a dejarse ver. Todos  pastoreados por la técnica de montaña y escalada, Sara Díaz y a la que seguiré desde ahora en su blog, Bailando con sarrios. Comentan los cronistas impertérritos ante la ligera ventisca de agua nieve, que el aliento del bruno huele fatal, hasta el punto de que no debes de notar su abrazo mortal. Al frente de todo, a lado de José Luis, un alcalde como la altura de un abeto que no se lo salta un ciervo metálico de los que no saben cruzar y mueren en el intento muchos kilómetros mas allá. El trió autor de la conspiración (el alcalde, el Eth H iru y José Luis Muñoz, titulo de peli italiana), por falta de tiempo seguramente, no acabó de implicar a los autóctonos que a pesar de ello llenaron tanto la sala de plenos de Bososts como la veterana sala teatral de Les, donde por capacidad se proyectaron los films negros para unos, noirs para otros, para ambientar el premio. El festival programo Fuego en el cuerpo, Perdición, Coup de tronchon i el corto El arma de Jerónimo García que convirtió el histórico   bucólico valle en un espacio miserable por solo 30 minutos. De justificar su presencia se encargaron los comentaristas cinéfilos Manuel Quinto y Joan Salvany. Concepto de pueblo- novela ,al que se traslada también toda la miseria humana y de ello toma partido el  escritor como José Luis Muñoz que ahora ve vitoreado su libro ambientado en el valle “Cazadores en la nieve”, algunos de cuyos protagonistas son verídicos. De momento no tiene Bosost cárcel, pero si un bar llamado” las  rejas”que como esta kermese literaria tome cuerpo y pasión como hicieron los oriundos con el Derby catalán van a faltar celdas. Lilas blancas y azules, jalonan ya los jardines  y se ha  dejado de lamentar la nieve herida por rápidas y afiladas espátulas, mal llamadas “cantos”. Black Mountain Bosost, sobresale por su diversidad, 120 obras presentadas en castellano de todo el mundo, avalan su interés. Lo más parecido dicen los expertos, organizadores y jurado  que existe hoy es el de Gavol (Cerdeña). Alicia Estopiñan y Emilio Gonzalez, escritores  pareja y a cuatro manos, humor negro y al acabar se volcaban en el festival de Matarraña, prácticamente con el mismo equipo y dirección, pero además , como en los de cine, hay mas participación si se celebran en verano. Gastado el presupuesto en hospedaje y manutención, queda poco para la promoción, todo y el importante e inteligente esfuerzo que se ha realizado. Las diferencias políticas ayuntamiento Consell Gengrau han impedido una mayor resonancia de lo que será sin duda un pelotazo a la cultura del genero .Alicia Giménez Barlett, quizá la más premiada y traducida de la docena larga de asistentes profesionales (ausencias aparte), estuvo clara como el agua del Garona como es habitual en ella.”Ha faltado implicación policía y cultural en las bancadas y en la calle”.Si una canción habría que poner al festival seria Makie el navaja, con voz de Bobby Darin, pues como él. Desde Salamanca a Oregón, desde Texas a Montana, ha surcado el valle del mundo José Luis Muñoz, en el que habita y levita cuando lo glosa desde hace 6 años  Cierra el trió protagonista Martin, el camarero- señor que leía a Thomas Mann, mientras paladeaban las rusticas y artesanas cervezas y las persianas nuevas regulaban la aurora sabinacea. Se organiza el Black Mountain Bossost, alrededor de tres debates sobre la historia de la frontera, la conveniencia o no de reescribir  Pepe Carvalho, quien fue primero el cine o la novela y si negra era de procedencia norteamericana, pues en Europa no se proyectó nada hasta el fin de la segunda guerra mundial, una vez solucionado a priori la mafia, los sindicatos y la ley seca. . Animaron y moderaron estos, en alguna ocasión acalorados debates, Mariano Sanchez, Pablo de Aguilar, la omnipresente y angelical Angelique Pfitzner, Paco Gomez, Fernando Martinez, Xavier Borrell, José Vaccaro y la directora de Ediciones del Serbal y coautora (alma mater) junto a Muñoz de este bien nacido Black Mountain en lo más profundo de la forestación. También se expreso con claridad cuando afirmo al recibir la propuesta, “esto yo no lo hago”.
Y cerraba el trió, Martín el Hiru-restaurador. Como en un recorrido de holograma, después de haber recuperado fuerzas en el Tirabuxo, hicieras lo que hicieras siempre la mano amiga pero invisible, te llevaba inevitable te al Zurbarán, curiosamente a la misma mesa y silla, reconocido pintor obscurantista con orígenes de Rentera, es un decir, pero donde se comía opíparamente, seguramente por su profesionalidad, pero también por las muchas cenas de tardo festival de cine, a 9 tortillas de patatas con cerveza la noche.
La música de los dos de la banda de jazz 2, con piano y contrabajo, Félix Ramos y Cuelmo Vázquez, la hostería catalana nos dejo la dulce y plateada noche con el gen de regaliz asesino y el cava que dejo bailando con la madrugada. Dando como ganador a Rafael Fuentes con “Ningún lugar”, pero que alguno encontrara para mostrar su novela publicada, disfrutar sus dos noches en el parador de Vielha y irse leyendo la colección de libros obtenida en buena lid. Dejando ya Bosost,(1300 hab,) la transparente agua plateada del amable Garona (hotel y rio)., dejamos el Valle atrás y cuando las orillas mas verdes no pueden estar, de repente un disparo y unos segundos después, dos más. Secos y huecos. Tap-Tap!. En los puertos hacia la planicie, decenas de cuervos sin despeinarse, pelean por un lugar en una rama para poder observar mejor. Estará llegando tarde Hitchcock al BlackMountainBossost?.joan salvanyGuardianes de Gutenberg en  montaña negra Aran
Con un éxito rotundo, cerca de 200 personas entre invitados, familiares y curiosos que debían pensar que los letra heridos escribían con unos esquíes negros “Concorde” puestos. Este magma de intelectualidad por emerger algunos y otros ya consolidada ,se desparramo por las laderas del frondoso valle, tanto, que hasta el oso lo olio, acercándose,  o sea osando, incluso a dejarse ver. Todos  pastoreados por la técnica de montaña y escalada, Sara Díaz y a la que seguiré desde ahora en su blog, Bailando con sarrios. Comentan los cronistas impertérritos ante la ligera ventisca de agua nieve, que el aliento del bruno huele fatal, hasta el punto de que no debes de notar su abrazo mortal. Al frente de todo, a lado de José Luis, un alcalde como la altura de un abeto que no se lo salta un ciervo metálico de los que no saben cruzar y mueren en el intento muchos kilómetros mas allá. El trió autor de la conspiración (el alcalde, el Eth H iru y José Luis Muñoz, titulo de peli italiana), por falta de tiempo seguramente, no acabó de implicar a los autóctonos que a pesar de ello llenaron tanto la sala de plenos de Bososts como la veterana sala teatral de Les, donde por capacidad se proyectaron los films negros para unos, noirs para otros, para ambientar el premio. El festival programo Fuego en el cuerpo, Perdición, Coup de tronchon i el corto El arma de Jerónimo García que convirtió el histórico   bucólico valle en un espacio miserable por solo 30 minutos. De justificar su presencia se encargaron los comentaristas cinéfilos Manuel Quinto y Joan Salvany. Concepto de pueblo- novela ,al que se traslada también toda la miseria humana y de ello toma partido el  escritor como José Luis Muñoz que ahora ve vitoreado su libro ambientado en el valle “Cazadores en la nieve”, algunos de cuyos protagonistas son verídicos. De momento no tiene Bosost cárcel, pero si un bar llamado” las  rejas”que como esta kermese literaria tome cuerpo y pasión como hicieron los oriundos con el Derby catalán van a faltar celdas. Lilas blancas y azules, jalonan ya los jardines  y se ha  dejado de lamentar la nieve herida por rápidas y afiladas espátulas, mal llamadas “cantos”. Black Mountain Bosost, sobresale por su diversidad, 120 obras presentadas en castellano de todo el mundo, avalan su interés. Lo más parecido dicen los expertos, organizadores y jurado  que existe hoy es el de Gavol (Cerdeña). Alicia Estopiñan y Emilio Gonzalez, escritores  pareja y a cuatro manos, humor negro y al acabar se volcaban en el festival de Matarraña, prácticamente con el mismo equipo y dirección, pero además , como en los de cine, hay mas participación si se celebran en verano. Gastado el presupuesto en hospedaje y manutención, queda poco para la promoción, todo y el importante e inteligente esfuerzo que se ha realizado. Las diferencias políticas ayuntamiento Consell Gengrau han impedido una mayor resonancia de lo que será sin duda un pelotazo a la cultura del genero .Alicia Giménez Barlett, quizá la más premiada y traducida de la docena larga de asistentes profesionales (ausencias aparte), estuvo clara como el agua del Garona como es habitual en ella.”Ha faltado implicación policía y cultural en las bancadas y en la calle”.Si una canción habría que poner al festival seria Makie el navaja, con voz de Bobby Darin, pues como él. Desde Salamanca a Oregón, desde Texas a Montana, ha surcado el valle del mundo José Luis Muñoz, en el que habita y levita cuando lo glosa desde hace 6 años  Cierra el trió protagonista Martin, el camarero- señor que leía a Thomas Mann, mientras paladeaban las rusticas y artesanas cervezas y las persianas nuevas regulaban la aurora sabinacea. Se organiza el Black Mountain Bossost, alrededor de tres debates sobre la historia de la frontera, la conveniencia o no de reescribir  Pepe Carvalho, quien fue primero el cine o la novela y si negra era de procedencia norteamericana, pues en Europa no se proyectó nada hasta el fin de la segunda guerra mundial, una vez solucionado a priori la mafia, los sindicatos y la ley seca. . Animaron y moderaron estos, en alguna ocasión acalorados debates, Mariano Sanchez, Pablo de Aguilar, la omnipresente y angelical Angelique Pfitzner, Paco Gomez, Fernando Martinez, Xavier Borrell, José Vaccaro y la directora de Ediciones del Serbal y coautora (alma mater) junto a Muñoz de este bien nacido Black Mountain en lo más profundo de la forestación. También se expreso con claridad cuando afirmo al recibir la propuesta, “esto yo no lo hago”.
Y cerraba el trió, Martín el Hiru-restaurador. Como en un recorrido de holograma, después de haber recuperado fuerzas en el Tirabuxo, hicieras lo que hicieras siempre la mano amiga pero invisible, te llevaba inevitable te al Zurbarán, curiosamente a la misma mesa y silla, reconocido pintor obscurantista con orígenes de Rentera, es un decir, pero donde se comía opíparamente, seguramente por su profesionalidad, pero también por las muchas cenas de tardo festival de cine, a 9 tortillas de patatas con cerveza la noche.
La música de los dos de la banda de jazz 2, con piano y contrabajo, Félix Ramos y Cuelmo Vázquez, la hostería catalana nos dejo la dulce y plateada noche con el gen de regaliz asesino y el cava que dejo bailando con la madrugada. Dando como ganador a Rafael Fuentes con “Ningún lugar”, pero que alguno encontrara para mostrar su novela publicada, disfrutar sus dos noches en el parador de Vielha y irse leyendo la colección de libros obtenida en buena lid. Dejando ya Bosost,(1300 hab,) la transparente agua plateada del amable Garona (hotel y rio)., dejamos el Valle atrás y cuando las orillas mas verdes no pueden estar, de repente un disparo y unos segundos después, dos más. Secos y huecos. Tap-Tap!. En los puertos hacia la planicie, decenas de cuervos sin despeinarse, pelean por un lugar en una rama para poder observar mejor. Estará llegando tarde Hitchcock al BlackMountainBossost?.joan salvanyGuardianes de Gutenberg en  montaña negra Aran
Con un éxito rotundo, cerca de 200 personas entre invitados, familiares y curiosos que debían pensar que los letra heridos escribían con unos esquíes negros “Concorde” puestos. Este magma de intelectualidad por emerger algunos y otros ya consolidada ,se desparramo por las laderas del frondoso valle, tanto, que hasta el oso lo olio, acercándose,  o sea osando, incluso a dejarse ver. Todos  pastoreados por la técnica de montaña y escalada, Sara Díaz y a la que seguiré desde ahora en su blog, Bailando con sarrios. Comentan los cronistas impertérritos ante la ligera ventisca de agua nieve, que el aliento del bruno huele fatal, hasta el punto de que no debes de notar su abrazo mortal. Al frente de todo, a lado de José Luis, un alcalde como la altura de un abeto que no se lo salta un ciervo metálico de los que no saben cruzar y mueren en el intento muchos kilómetros mas allá. El trió autor de la conspiración (el alcalde, el Eth H iru y José Luis Muñoz, titulo de peli italiana), por falta de tiempo seguramente, no acabó de implicar a los autóctonos que a pesar de ello llenaron tanto la sala de plenos de Bososts como la veterana sala teatral de Les, donde por capacidad se proyectaron los films negros para unos, noirs para otros, para ambientar el premio. El festival programo Fuego en el cuerpo, Perdición, Coup de tronchon i el corto El arma de Jerónimo García que convirtió el histórico   bucólico valle en un espacio miserable por solo 30 minutos. De justificar su presencia se encargaron los comentaristas cinéfilos Manuel Quinto y Joan Salvany. Concepto de pueblo- novela ,al que se traslada también toda la miseria humana y de ello toma partido el  escritor como José Luis Muñoz que ahora ve vitoreado su libro ambientado en el valle “Cazadores en la nieve”, algunos de cuyos protagonistas son verídicos. De momento no tiene Bosost cárcel, pero si un bar llamado” las  rejas”que como esta kermese literaria tome cuerpo y pasión como hicieron los oriundos con el Derby catalán van a faltar celdas. Lilas blancas y azules, jalonan ya los jardines  y se ha  dejado de lamentar la nieve herida por rápidas y afiladas espátulas, mal llamadas “cantos”. Black Mountain Bosost, sobresale por su diversidad, 120 obras presentadas en castellano de todo el mundo, avalan su interés. Lo más parecido dicen los expertos, organizadores y jurado  que existe hoy es el de Gavol (Cerdeña). Alicia Estopiñan y Emilio Gonzalez, escritores  pareja y a cuatro manos, humor negro y al acabar se volcaban en el festival de Matarraña, prácticamente con el mismo equipo y dirección, pero además , como en los de cine, hay mas participación si se celebran en verano. Gastado el presupuesto en hospedaje y manutención, queda poco para la promoción, todo y el importante e inteligente esfuerzo que se ha realizado. Las diferencias políticas ayuntamiento Consell Gengrau han impedido una mayor resonancia de lo que será sin duda un pelotazo a la cultura del genero .Alicia Giménez Barlett, quizá la más premiada y traducida de la docena larga de asistentes profesionales (ausencias aparte), estuvo clara como el agua del Garona como es habitual en ella.”Ha faltado implicación policía y cultural en las bancadas y en la calle”.Si una canción habría que poner al festival seria Makie el navaja, con voz de Bobby Darin, pues como él. Desde Salamanca a Oregón, desde Texas a Montana, ha surcado el valle del mundo José Luis Muñoz, en el que habita y levita cuando lo glosa desde hace 6 años  Cierra el trió protagonista Martin, el camarero- señor que leía a Thomas Mann, mientras paladeaban las rusticas y artesanas cervezas y las persianas nuevas regulaban la aurora sabinacea. Se organiza el Black Mountain Bossost, alrededor de tres debates sobre la historia de la frontera, la conveniencia o no de reescribir  Pepe Carvalho, quien fue primero el cine o la novela y si negra era de procedencia norteamericana, pues en Europa no se proyectó nada hasta el fin de la segunda guerra mundial, una vez solucionado a priori la mafia, los sindicatos y la ley seca. . Animaron y moderaron estos, en alguna ocasión acalorados debates, Mariano Sanchez, Pablo de Aguilar, la omnipresente y angelical Angelique Pfitzner, Paco Gomez, Fernando Martinez, Xavier Borrell, José Vaccaro y la directora de Ediciones del Serbal y coautora (alma mater) junto a Muñoz de este bien nacido Black Mountain en lo más profundo de la forestación. También se expreso con claridad cuando afirmo al recibir la propuesta, “esto yo no lo hago”.
Y cerraba el trió, Martín el Hiru-restaurador. Como en un recorrido de holograma, después de haber recuperado fuerzas en el Tirabuxo, hicieras lo que hicieras siempre la mano amiga pero invisible, te llevaba inevitable te al Zurbarán, curiosamente a la misma mesa y silla, reconocido pintor obscurantista con orígenes de Rentera, es un decir, pero donde se comía opíparamente, seguramente por su profesionalidad, pero también por las muchas cenas de tardo festival de cine, a 9 tortillas de patatas con cerveza la noche.
La música de los dos de la banda de jazz 2, con piano y contrabajo, Félix Ramos y Cuelmo Vázquez, la hostería catalana nos dejo la dulce y plateada noche con el gen de regaliz asesino y el cava que dejo bailando con la madrugada. Dando como ganador a Rafael Fuentes con “Ningún lugar”, pero que alguno encontrara para mostrar su novela publicada, disfrutar sus dos noches en el parador de Vielha y irse leyendo la colección de libros obtenida en buena lid. Dejando ya Bosost,(1300 hab,) la transparente agua plateada del amable Garona (hotel y rio)., dejamos el Valle atrás y cuando las orillas mas verdes no pueden estar, de repente un disparo y unos segundos después, dos más. Secos y huecos. Tap-Tap!. En los puertos hacia la planicie, decenas de cuervos sin despeinarse, pelean por un lugar en una rama para poder observar mejor. Estará llegando tarde Hitchcock al BlackMountainBossost?.joan salvanyGuardianes de Gutenberg en  montaña negra Aran
Con un éxito rotundo, cerca de 200 personas entre invitados, familiares y curiosos que debían pensar que los letra heridos escribían con unos esquíes negros “Concorde” puestos. Este magma de intelectualidad por emerger algunos y otros ya consolidada ,se desparramo por las laderas del frondoso valle, tanto, que hasta el oso lo olio, acercándose,  o sea osando, incluso a dejarse ver. Todos  pastoreados por la técnica de montaña y escalada, Sara Díaz y a la que seguiré desde ahora en su blog, Bailando con sarrios. Comentan los cronistas impertérritos ante la ligera ventisca de agua nieve, que el aliento del bruno huele fatal, hasta el punto de que no debes de notar su abrazo mortal. Al frente de todo, a lado de José Luis, un alcalde como la altura de un abeto que no se lo salta un ciervo metálico de los que no saben cruzar y mueren en el intento muchos kilómetros mas allá. El trió autor de la conspiración (el alcalde, el Eth H iru y José Luis Muñoz, titulo de peli italiana), por falta de tiempo seguramente, no acabó de implicar a los autóctonos que a pesar de ello llenaron tanto la sala de plenos de Bososts como la veterana sala teatral de Les, donde por capacidad se proyectaron los films negros para unos, noirs para otros, para ambientar el premio. El festival programo Fuego en el cuerpo, Perdición, Coup de tronchon i el corto El arma de Jerónimo García que convirtió el histórico   bucólico valle en un espacio miserable por solo 30 minutos. De justificar su presencia se encargaron los comentaristas cinéfilos Manuel Quinto y Joan Salvany. Concepto de pueblo- novela ,al que se traslada también toda la miseria humana y de ello toma partido el  escritor como José Luis Muñoz que ahora ve vitoreado su libro ambientado en el valle “Cazadores en la nieve”, algunos de cuyos protagonistas son verídicos. De momento no tiene Bosost cárcel, pero si un bar llamado” las  rejas”que como esta kermese literaria tome cuerpo y pasión como hicieron los oriundos con el Derby catalán van a faltar celdas. Lilas blancas y azules, jalonan ya los jardines  y se ha  dejado de lamentar la nieve herida por rápidas y afiladas espátulas, mal llamadas “cantos”. Black Mountain Bosost, sobresale por su diversidad, 120 obras presentadas en castellano de todo el mundo, avalan su interés. Lo más parecido dicen los expertos, organizadores y jurado  que existe hoy es el de Gavol (Cerdeña). Alicia Estopiñan y Emilio Gonzalez, escritores  pareja y a cuatro manos, humor negro y al acabar se volcaban en el festival de Matarraña, prácticamente con el mismo equipo y dirección, pero además , como en los de cine, hay mas participación si se celebran en verano. Gastado el presupuesto en hospedaje y manutención, queda poco para la promoción, todo y el importante e inteligente esfuerzo que se ha realizado. Las diferencias políticas ayuntamiento Consell Gengrau han impedido una mayor resonancia de lo que será sin duda un pelotazo a la cultura del genero .Alicia Giménez Barlett, quizá la más premiada y traducida de la docena larga de asistentes profesionales (ausencias aparte), estuvo clara como el agua del Garona como es habitual en ella.”Ha faltado implicación policía y cultural en las bancadas y en la calle”.Si una canción habría que poner al festival seria Makie el navaja, con voz de Bobby Darin, pues como él. Desde Salamanca a Oregón, desde Texas a Montana, ha surcado el valle del mundo José Luis Muñoz, en el que habita y levita cuando lo glosa desde hace 6 años  Cierra el trió protagonista Martin, el camarero- señor que leía a Thomas Mann, mientras paladeaban las rusticas y artesanas cervezas y las persianas nuevas regulaban la aurora sabinacea. Se organiza el Black Mountain Bossost, alrededor de tres debates sobre la historia de la frontera, la conveniencia o no de reescribir  Pepe Carvalho, quien fue primero el cine o la novela y si negra era de procedencia norteamericana, pues en Europa no se proyectó nada hasta el fin de la segunda guerra mundial, una vez solucionado a priori la mafia, los sindicatos y la ley seca. . Animaron y moderaron estos, en alguna ocasión acalorados debates, Mariano Sanchez, Pablo de Aguilar, la omnipresente y angelical Angelique Pfitzner, Paco Gomez, Fernando Martinez, Xavier Borrell, José Vaccaro y la directora de Ediciones del Serbal y coautora (alma mater) junto a Muñoz de este bien nacido Black Mountain en lo más profundo de la forestación. También se expreso con claridad cuando afirmo al recibir la propuesta, “esto yo no lo hago”.
Y cerraba el trió, Martín el Hiru-restaurador. Como en un recorrido de holograma, después de haber recuperado fuerzas en el Tirabuxo, hicieras lo que hicieras siempre la mano amiga pero invisible, te llevaba inevitable te al Zurbarán, curiosamente a la misma mesa y silla, reconocido pintor obscurantista con orígenes de Rentera, es un decir, pero donde se comía opíparamente, seguramente por su profesionalidad, pero también por las muchas cenas de tardo festival de cine, a 9 tortillas de patatas con cerveza la noche.
La música de los dos de la banda de jazz 2, con piano y contrabajo, Félix Ramos y Cuelmo Vázquez, la hostería catalana nos dejo la dulce y plateada noche con el gen de regaliz asesino y el cava que dejo bailando con la madrugada. Dando como ganador a Rafael Fuentes con “Ningún lugar”, pero que alguno encontrara para mostrar su novela publicada, disfrutar sus dos noches en el parador de Vielha y irse leyendo la colección de libros obtenida en buena lid. Dejando ya Bosost,(1300 hab,) la transparente agua plateada del amable Garona (hotel y rio)., dejamos el Valle atrás y cuando las orillas mas verdes no pueden estar, de repente un disparo y unos segundos después, dos más. Secos y huecos. Tap-Tap!. En los puertos hacia la planicie, decenas de cuervos sin despeinarse, pelean por un lugar en una rama para poder observar mejor. Estará llegando tarde Hitchcock al BlackMountainBossost?.joan salvanyGuardianes de Gutenberg en  montaña negra Aran
Con un éxito rotundo, cerca de 200 personas entre invitados, familiares y curiosos que debían pensar que los letra heridos escribían con unos esquíes negros “Concorde” puestos. Este magma de intelectualidad por emerger algunos y otros ya consolidada ,se desparramo por las laderas del frondoso valle, tanto, que hasta el oso lo olio, acercándose,  o sea osando, incluso a dejarse ver. Todos  pastoreados por la técnica de montaña y escalada, Sara Díaz y a la que seguiré desde ahora en su blog, Bailando con sarrios. Comentan los cronistas impertérritos ante la ligera ventisca de agua nieve, que el aliento del bruno huele fatal, hasta el punto de que no debes de notar su abrazo mortal. Al frente de todo, a lado de José Luis, un alcalde como la altura de un abeto que no se lo salta un ciervo metálico de los que no saben cruzar y mueren en el intento muchos kilómetros mas allá. El trió autor de la conspiración (el alcalde, el Eth H iru y José Luis Muñoz, titulo de peli italiana), por falta de tiempo seguramente, no acabó de implicar a los autóctonos que a pesar de ello llenaron tanto la sala de plenos de Bososts como la veterana sala teatral de Les, donde por capacidad se proyectaron los films negros para unos, noirs para otros, para ambientar el premio. El festival programo Fuego en el cuerpo, Perdición, Coup de tronchon i el corto El arma de Jerónimo García que convirtió el histórico   bucólico valle en un espacio miserable por solo 30 minutos. De justificar su presencia se encargaron los comentaristas cinéfilos Manuel Quinto y Joan Salvany. Concepto de pueblo- novela ,al que se traslada también toda la miseria humana y de ello toma partido el  escritor como José Luis Muñoz que ahora ve vitoreado su libro ambientado en el valle “Cazadores en la nieve”, algunos de cuyos protagonistas son verídicos. De momento no tiene Bosost cárcel, pero si un bar llamado” las  rejas”que como esta kermese literaria tome cuerpo y pasión como hicieron los oriundos con el Derby catalán van a faltar celdas. Lilas blancas y azules, jalonan ya los jardines  y se ha  dejado de lamentar la nieve herida por rápidas y afiladas espátulas, mal llamadas “cantos”. Black Mountain Bosost, sobresale por su diversidad, 120 obras presentadas en castellano de todo el mundo, avalan su interés. Lo más parecido dicen los expertos, organizadores y jurado  que existe hoy es el de Gavol (Cerdeña). Alicia Estopiñan y Emilio Gonzalez, escritores  pareja y a cuatro manos, humor negro y al acabar se volcaban en el festival de Matarraña, prácticamente con el mismo equipo y dirección, pero además , como en los de cine, hay mas participación si se celebran en verano. Gastado el presupuesto en hospedaje y manutención, queda poco para la promoción, todo y el importante e inteligente esfuerzo que se ha realizado. Las diferencias políticas ayuntamiento Consell Gengrau han impedido una mayor resonancia de lo que será sin duda un pelotazo a la cultura del genero .Alicia Giménez Barlett, quizá la más premiada y traducida de la docena larga de asistentes profesionales (ausencias aparte), estuvo clara como el agua del Garona como es habitual en ella.”Ha faltado implicación policía y cultural en las bancadas y en la calle”.Si una canción habría que poner al festival seria Makie el navaja, con voz de Bobby Darin, pues como él. Desde Salamanca a Oregón, desde Texas a Montana, ha surcado el valle del mundo José Luis Muñoz, en el que habita y levita cuando lo glosa desde hace 6 años  Cierra el trió protagonista Martin, el camarero- señor que leía a Thomas Mann, mientras paladeaban las rusticas y artesanas cervezas y las persianas nuevas regulaban la aurora sabinacea. Se organiza el Black Mountain Bossost, alrededor de tres debates sobre la historia de la frontera, la conveniencia o no de reescribir  Pepe Carvalho, quien fue primero el cine o la novela y si negra era de procedencia norteamericana, pues en Europa no se proyectó nada hasta el fin de la segunda guerra mundial, una vez solucionado a priori la mafia, los sindicatos y la ley seca. . Animaron y moderaron estos, en alguna ocasión acalorados debates, Mariano Sanchez, Pablo de Aguilar, la omnipresente y angelical Angelique Pfitzner, Paco Gomez, Fernando Martinez, Xavier Borrell, José Vaccaro y la directora de Ediciones del Serbal y coautora (alma mater) junto a Muñoz de este bien nacido Black Mountain en lo más profundo de la forestación. También se expreso con claridad cuando afirmo al recibir la propuesta, “esto yo no lo hago”.
Y cerraba el trió, Martín el Hiru-restaurador. Como en un recorrido de holograma, después de haber recuperado fuerzas en el Tirabuxo, hicieras lo que hicieras siempre la mano amiga pero invisible, te llevaba inevitable te al Zurbarán, curiosamente a la misma mesa y silla, reconocido pintor obscurantista con orígenes de Rentera, es un decir, pero donde se comía opíparamente, seguramente por su profesionalidad, pero también por las muchas cenas de tardo festival de cine, a 9 tortillas de patatas con cerveza la noche.
La música de los dos de la banda de jazz 2, con piano y contrabajo, Félix Ramos y Cuelmo Vázquez, la hostería catalana nos dejo la dulce y plateada noche con el gen de regaliz asesino y el cava que dejo bailando con la madrugada. Dando como ganador a Rafael Fuentes con “Ningún lugar”, pero que alguno encontrara para mostrar su novela publicada, disfrutar sus dos noches en el parador de Vielha y irse leyendo la colección de libros obtenida en buena lid. Dejando ya Bosost,(1300 hab,) la transparente agua plateada del amable Garona (hotel y rio)., dejamos el Valle atrás y cuando las orillas mas verdes no pueden estar, de repente un disparo y unos segundos después, dos más. Secos y huecos. Tap-Tap!. En los puertos hacia la planicie, decenas de cuervos sin despeinarse, pelean por un lugar en una rama para poder observar mejor. Estará llegando tarde Hitchcock al BlackMountainBossost?.joan salvanyGuardianes de Gutenberg en  montaña negra Aran
Con un éxito rotundo, cerca de 200 personas entre invitados, familiares y curiosos que debían pensar que los letra heridos escribían con unos esquíes negros “Concorde” puestos. Este magma de intelectualidad por emerger algunos y otros ya consolidada ,se desparramo por las laderas del frondoso valle, tanto, que hasta el oso lo olio, acercándose,  o sea osando, incluso a dejarse ver. Todos  pastoreados por la técnica de montaña y escalada, Sara Díaz y a la que seguiré desde ahora en su blog, Bailando con sarrios. Comentan los cronistas impertérritos ante la ligera ventisca de agua nieve, que el aliento del bruno huele fatal, hasta el punto de que no debes de notar su abrazo mortal. Al frente de todo, a lado de José Luis, un alcalde como la altura de un abeto que no se lo salta un ciervo metálico de los que no saben cruzar y mueren en el intento muchos kilómetros mas allá. El trió autor de la conspiración (el alcalde, el Eth H iru y José Luis Muñoz, titulo de peli italiana), por falta de tiempo seguramente, no acabó de implicar a los autóctonos que a pesar de ello llenaron tanto la sala de plenos de Bososts como la veterana sala teatral de Les, donde por capacidad se proyectaron los films negros para unos, noirs para otros, para ambientar el premio. El festival programo Fuego en el cuerpo, Perdición, Coup de tronchon i el corto El arma de Jerónimo García que convirtió el histórico   bucólico valle en un espacio miserable por solo 30 minutos. De justificar su presencia se encargaron los comentaristas cinéfilos Manuel Quinto y Joan Salvany. Concepto de pueblo- novela ,al que se traslada también toda la miseria humana y de ello toma partido el  escritor como José Luis Muñoz que ahora ve vitoreado su libro ambientado en el valle “Cazadores en la nieve”, algunos de cuyos protagonistas son verídicos. De momento no tiene Bosost cárcel, pero si un bar llamado” las  rejas”que como esta kermese literaria tome cuerpo y pasión como hicieron los oriundos con el Derby catalán van a faltar celdas. Lilas blancas y azules, jalonan ya los jardines  y se ha  dejado de lamentar la nieve herida por rápidas y afiladas espátulas, mal llamadas “cantos”. Black Mountain Bosost, sobresale por su diversidad, 120 obras presentadas en castellano de todo el mundo, avalan su interés. Lo más parecido dicen los expertos, organizadores y jurado  que existe hoy es el de Gavol (Cerdeña). Alicia Estopiñan y Emilio Gonzalez, escritores  pareja y a cuatro manos, humor negro y al acabar se volcaban en el festival de Matarraña, prácticamente con el mismo equipo y dirección, pero además , como en los de cine, hay mas participación si se celebran en verano. Gastado el presupuesto en hospedaje y manutención, queda poco para la promoción, todo y el importante e inteligente esfuerzo que se ha realizado. Las diferencias políticas ayuntamiento Consell Gengrau han impedido una mayor resonancia de lo que será sin duda un pelotazo a la cultura del genero .Alicia Giménez Barlett, quizá la más premiada y traducida de la docena larga de asistentes profesionales (ausencias aparte), estuvo clara como el agua del Garona como es habitual en ella.”Ha faltado implicación policía y cultural en las bancadas y en la calle”.Si una canción habría que poner al festival seria Makie el navaja, con voz de Bobby Darin, pues como él. Desde Salamanca a Oregón, desde Texas a Montana, ha surcado el valle del mundo José Luis Muñoz, en el que habita y levita cuando lo glosa desde hace 6 años  Cierra el trió protagonista Martin, el camarero- señor que leía a Thomas Mann, mientras paladeaban las rusticas y artesanas cervezas y las persianas nuevas regulaban la aurora sabinacea. Se organiza el Black Mountain Bossost, alrededor de tres debates sobre la historia de la frontera, la conveniencia o no de reescribir  Pepe Carvalho, quien fue primero el cine o la novela y si negra era de procedencia norteamericana, pues en Europa no se proyectó nada hasta el fin de la segunda guerra mundial, una vez solucionado a priori la mafia, los sindicatos y la ley seca. . Animaron y moderaron estos, en alguna ocasión acalorados debates, Mariano Sanchez, Pablo de Aguilar, la omnipresente y angelical Angelique Pfitzner, Paco Gomez, Fernando Martinez, Xavier Borrell, José Vaccaro y la directora de Ediciones del Serbal y coautora (alma mater) junto a Muñoz de este bien nacido Black Mountain en lo más profundo de la forestación. También se expreso con claridad cuando afirmo al recibir la propuesta, “esto yo no lo hago”.
Y cerraba el trió, Martín el Hiru-restaurador. Como en un recorrido de holograma, después de haber recuperado fuerzas en el Tirabuxo, hicieras lo que hicieras siempre la mano amiga pero invisible, te llevaba inevitable te al Zurbarán, curiosamente a la misma mesa y silla, reconocido pintor obscurantista con orígenes de Rentera, es un decir, pero donde se comía opíparamente, seguramente por su profesionalidad, pero también por las muchas cenas de tardo festival de cine, a 9 tortillas de patatas con cerveza la noche.
La música de los dos de la banda de jazz 2, con piano y contrabajo, Félix Ramos y Cuelmo Vázquez, la hostería catalana nos dejo la dulce y plateada noche con el gen de regaliz asesino y el cava que dejo bailando con la madrugada. Dando como ganador a Rafael Fuentes con “Ningún lugar”, pero que alguno encontrara para mostrar su novela publicada, disfrutar sus dos noches en el parador de Vielha y irse leyendo la colección de libros obtenida en buena lid. Dejando ya Bosost,(1300 hab,) la transparente agua plateada del amable Garona (hotel y rio)., dejamos el Valle atrás y cuando las orillas mas verdes no pueden estar, de repente un disparo y unos segundos después, dos más. Secos y huecos. Tap-Tap!. En los puertos hacia la planicie, decenas de cuervos sin despeinarse, pelean por un lugar en una rama para poder observar mejor. Estará llegando tarde Hitchcock al BlackMountainBossost?.joan salvanyGuardianes de Gutenberg en  montaña negra Aran
Con un éxito rotundo, cerca de 200 personas entre invitados, familiares y curiosos que debían pensar que los letra heridos escribían con unos esquíes negros “Concorde” puestos. Este magma de intelectualidad por emerger algunos y otros ya consolidada ,se desparramo por las laderas del frondoso valle, tanto, que hasta el oso lo olio, acercándose,  o sea osando, incluso a dejarse ver. Todos  pastoreados por la técnica de montaña y escalada, Sara Díaz y a la que seguiré desde ahora en su blog, Bailando con sarrios. Comentan los cronistas impertérritos ante la ligera ventisca de agua nieve, que el aliento del bruno huele fatal, hasta el punto de que no debes de notar su abrazo mortal. Al frente de todo, a lado de José Luis, un alcalde como la altura de un abeto que no se lo salta un ciervo metálico de los que no saben cruzar y mueren en el intento muchos kilómetros mas allá. El trió autor de la conspiración (el alcalde, el Eth H iru y José Luis Muñoz, titulo de peli italiana), por falta de tiempo seguramente, no acabó de implicar a los autóctonos que a pesar de ello llenaron tanto la sala de plenos de Bososts como la veterana sala teatral de Les, donde por capacidad se proyectaron los films negros para unos, noirs para otros, para ambientar el premio. El festival programo Fuego en el cuerpo, Perdición, Coup de tronchon i el corto El arma de Jerónimo García que convirtió el histórico   bucólico valle en un espacio miserable por solo 30 minutos. De justificar su presencia se encargaron los comentaristas cinéfilos Manuel Quinto y Joan Salvany. Concepto de pueblo- novela ,al que se traslada también toda la miseria humana y de ello toma partido el  escritor como José Luis Muñoz que ahora ve vitoreado su libro ambientado en el valle “Cazadores en la nieve”, algunos de cuyos protagonistas son verídicos. De momento no tiene Bosost cárcel, pero si un bar llamado” las  rejas”que como esta kermese literaria tome cuerpo y pasión como hicieron los oriundos con el Derby catalán van a faltar celdas. Lilas blancas y azules, jalonan ya los jardines  y se ha  dejado de lamentar la nieve herida por rápidas y afiladas espátulas, mal llamadas “cantos”. Black Mountain Bosost, sobresale por su diversidad, 120 obras presentadas en castellano de todo el mundo, avalan su interés. Lo más parecido dicen los expertos, organizadores y jurado  que existe hoy es el de Gavol (Cerdeña). Alicia Estopiñan y Emilio Gonzalez, escritores  pareja y a cuatro manos, humor negro y al acabar se volcaban en el festival de Matarraña, prácticamente con el mismo equipo y dirección, pero además , como en los de cine, hay mas participación si se celebran en verano. Gastado el presupuesto en hospedaje y manutención, queda poco para la promoción, todo y el importante e inteligente esfuerzo que se ha realizado. Las diferencias políticas ayuntamiento Consell Gengrau han impedido una mayor resonancia de lo que será sin duda un pelotazo a la cultura del genero .Alicia Giménez Barlett, quizá la más premiada y traducida de la docena larga de asistentes profesionales (ausencias aparte), estuvo clara como el agua del Garona como es habitual en ella.”Ha faltado implicación policía y cultural en las bancadas y en la calle”.Si una canción habría que poner al festival seria Makie el navaja, con voz de Bobby Darin, pues como él. Desde Salamanca a Oregón, desde Texas a Montana, ha surcado el valle del mundo José Luis Muñoz, en el que habita y levita cuando lo glosa desde hace 6 años  Cierra el trió protagonista Martin, el camarero- señor que leía a Thomas Mann, mientras paladeaban las rusticas y artesanas cervezas y las persianas nuevas regulaban la aurora sabinacea. Se organiza el Black Mountain Bossost, alrededor de tres debates sobre la historia de la frontera, la conveniencia o no de reescribir  Pepe Carvalho, quien fue primero el cine o la novela y si negra era de procedencia norteamericana, pues en Europa no se proyectó nada hasta el fin de la segunda guerra mundial, una vez solucionado a priori la mafia, los sindicatos y la ley seca. . Animaron y moderaron estos, en alguna ocasión acalorados debates, Mariano Sanchez, Pablo de Aguilar, la omnipresente y angelical Angelique Pfitzner, Paco Gomez, Fernando Martinez, Xavier Borrell, José Vaccaro y la directora de Ediciones del Serbal y coautora (alma mater) junto a Muñoz de este bien nacido Black Mountain en lo más profundo de la forestación. También se expreso con claridad cuando afirmo al recibir la propuesta, “esto yo no lo hago”.
Y cerraba el trió, Martín el Hiru-restaurador. Como en un recorrido de holograma, después de haber recuperado fuerzas en el Tirabuxo, hicieras lo que hicieras siempre la mano amiga pero invisible, te llevaba inevitable te al Zurbarán, curiosamente a la misma mesa y silla, reconocido pintor obscurantista con orígenes de Rentera, es un decir, pero donde se comía opíparamente, seguramente por su profesionalidad, pero también por las muchas cenas de tardo festival de cine, a 9 tortillas de patatas con cerveza la noche.
La música de los dos de la banda de jazz 2, con piano y contrabajo, Félix Ramos y Cuelmo Vázquez, la hostería catalana nos dejo la dulce y plateada noche con el gen de regaliz asesino y el cava que dejo bailando con la madrugada. Dando como ganador a Rafael Fuentes con “Ningún lugar”, pero que alguno encontrara para mostrar su novela publicada, disfrutar sus dos noches en el parador de Vielha y irse leyendo la colección de libros obtenida en buena lid. Dejando ya Bosost,(1300 hab,) la transparente agua plateada del amable Garona (hotel y rio)., dejamos el Valle atrás y cuando las orillas mas verdes no pueden estar, de repente un disparo y unos segundos después, dos más. Secos y huecos. Tap-Tap!. En los puertos hacia la planicie, decenas de cuervos sin despeinarse, pelean por un lugar en una rama para poder observar mejor. Estará llegando tarde Hitchcock al BlackMountainBossost?.joan salvanyGuardianes de Gutenberg en  montaña negra Aran
Con un éxito rotundo, cerca de 200 personas entre invitados, familiares y curiosos que debían pensar que los letra heridos escribían con unos esquíes negros “Concorde” puestos. Este magma de intelectualidad por emerger algunos y otros ya consolidada ,se desparramo por las laderas del frondoso valle, tanto, que hasta el oso lo olio, acercándose,  o sea osando, incluso a dejarse ver. Todos  pastoreados por la técnica de montaña y escalada, Sara Díaz y a la que seguiré desde ahora en su blog, Bailando con sarrios. Comentan los cronistas impertérritos ante la ligera ventisca de agua nieve, que el aliento del bruno huele fatal, hasta el punto de que no debes de notar su abrazo mortal. Al frente de todo, a lado de José Luis, un alcalde como la altura de un abeto que no se lo salta un ciervo metálico de los que no saben cruzar y mueren en el intento muchos kilómetros mas allá. El trió autor de la conspiración (el alcalde, el Eth H iru y José Luis Muñoz, titulo de peli italiana), por falta de tiempo seguramente, no acabó de implicar a los autóctonos que a pesar de ello llenaron tanto la sala de plenos de Bososts como la veterana sala teatral de Les, donde por capacidad se proyectaron los films negros para unos, noirs para otros, para ambientar el premio. El festival programo Fuego en el cuerpo, Perdición, Coup de tronchon i el corto El arma de Jerónimo García que convirtió el histórico   bucólico valle en un espacio miserable por solo 30 minutos. De justificar su presencia se encargaron los comentaristas cinéfilos Manuel Quinto y Joan Salvany. Concepto de pueblo- novela ,al que se traslada también toda la miseria humana y de ello toma partido el  escritor como José Luis Muñoz que ahora ve vitoreado su libro ambientado en el valle “Cazadores en la nieve”, algunos de cuyos protagonistas son verídicos. De momento no tiene Bosost cárcel, pero si un bar llamado” las  rejas”que como esta kermese literaria tome cuerpo y pasión como hicieron los oriundos con el Derby catalán van a faltar celdas. Lilas blancas y azules, jalonan ya los jardines  y se ha  dejado de lamentar la nieve herida por rápidas y afiladas espátulas, mal llamadas “cantos”. Black Mountain Bosost, sobresale por su diversidad, 120 obras presentadas en castellano de todo el mundo, avalan su interés. Lo más parecido dicen los expertos, organizadores y jurado  que existe hoy es el de Gavol (Cerdeña). Alicia Estopiñan y Emilio Gonzalez, escritores  pareja y a cuatro manos, humor negro y al acabar se volcaban en el festival de Matarraña, prácticamente con el mismo equipo y dirección, pero además , como en los de cine, hay mas participación si se celebran en verano. Gastado el presupuesto en hospedaje y manutención, queda poco para la promoción, todo y el importante e inteligente esfuerzo que se ha realizado. Las diferencias políticas ayuntamiento Consell Gengrau han impedido una mayor resonancia de lo que será sin duda un pelotazo a la cultura del genero .Alicia Giménez Barlett, quizá la más premiada y traducida de la docena larga de asistentes profesionales (ausencias aparte), estuvo clara como el agua del Garona como es habitual en ella.”Ha faltado implicación policía y cultural en las bancadas y en la calle”.Si una canción habría que poner al festival seria Makie el navaja, con voz de Bobby Darin, pues como él. Desde Salamanca a Oregón, desde Texas a Montana, ha surcado el valle del mundo José Luis Muñoz, en el que habita y levita cuando lo glosa desde hace 6 años  Cierra el trió protagonista Martin, el camarero- señor que leía a Thomas Mann, mientras paladeaban las rusticas y artesanas cervezas y las persianas nuevas regulaban la aurora sabinacea. Se organiza el Black Mountain Bossost, alrededor de tres debates sobre la historia de la frontera, la conveniencia o no de reescribir  Pepe Carvalho, quien fue primero el cine o la novela y si negra era de procedencia norteamericana, pues en Europa no se proyectó nada hasta el fin de la segunda guerra mundial, una vez solucionado a priori la mafia, los sindicatos y la ley seca. . Animaron y moderaron estos, en alguna ocasión acalorados debates, Mariano Sanchez, Pablo de Aguilar, la omnipresente y angelical Angelique Pfitzner, Paco Gomez, Fernando Martinez, Xavier Borrell, José Vaccaro y la directora de Ediciones del Serbal y coautora (alma mater) junto a Muñoz de este bien nacido Black Mountain en lo más profundo de la forestación. También se expreso con claridad cuando afirmo al recibir la propuesta, “esto yo no lo hago”.
Y cerraba el trió, Martín el Hiru-restaurador. Como en un recorrido de holograma, después de haber recuperado fuerzas en el Tirabuxo, hicieras lo que hicieras siempre la mano amiga pero invisible, te llevaba inevitable te al Zurbarán, curiosamente a la misma mesa y silla, reconocido pintor obscurantista con orígenes de Rentera, es un decir, pero donde se comía opíparamente, seguramente por su profesionalidad, pero también por las muchas cenas de tardo festival de cine, a 9 tortillas de patatas con cerveza la noche.
La música de los dos de la banda de jazz 2, con piano y contrabajo, Félix Ramos y Cuelmo Vázquez, la hostería catalana nos dejo la dulce y plateada noche con el gen de regaliz asesino y el cava que dejo bailando con la madrugada. Dando como ganador a Rafael Fuentes con “Ningún lugar”, pero que alguno encontrara para mostrar su novela publicada, disfrutar sus dos noches en el parador de Vielha y irse leyendo la colección de libros obtenida en buena lid. Dejando ya Bosost,(1300 hab,) la transparente agua plateada del amable Garona (hotel y rio)., dejamos el Valle atrás y cuando las orillas mas verdes no pueden estar, de repente un disparo y unos segundos después, dos más. Secos y huecos. Tap-Tap!. En los puertos hacia la planicie, decenas de cuervos sin despeinarse, pelean por un lugar en una rama para poder observar mejor. Estará llegando tarde Hitchcock al BlackMountainBossost?.

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